Moniciones para la Misa
Para participar activa y concientemente en la Eucaristía

¡Bienvenido a mi blog!

Inicio

Mi Perfil

Calendario
<<   Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      
Apúntate
Suscríbete al blog

Categorías
General (66) Sindicar categoría
Homilías (5) Sindicar categoría
Moniciones (101) Sindicar categoría
Reflexiones (5) Sindicar categoría
Archivo
Mayo 2008 (3)
Abril 2008 (1)
Febrero 2008 (1)
Enero 2008 (7)
Diciembre 2007 (8)
Noviembre 2007 (8)
Octubre 2007 (21)
Septiembre 2007 (11)
Agosto 2007 (18)
Julio 2007 (3)
Junio 2007 (6)
Mayo 2007 (5)
Abril 2007 (5)
Marzo 2007 (7)
Febrero 2007 (3)
Enero 2007 (9)
Diciembre 2006 (17)
Noviembre 2006 (8)
Octubre 2006 (16)
Septiembre 2006 (11)
Agosto 2006 (9)
Sindicación
Artículos
Comentarios
Enlaces
eGrupos
ZoomBlog
 

Octubre del 2006


Moniciones: Santos, Difuntos y XXXI Domingo

Moniciones para a Misa

Por Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

 

Fiesta de los santos y santas de Dios

 1 de noviembre de 2005

 

Entrada:

Hoy, 1ro de noviembre, nos hemos reunidos para celebrar la solemnidad de Todos los Santos.  Con mucha alegría recordamos a todos aquellos hermanos y hermanas que nos han precedido en el camino de la fe y que ahora gozan de la plenitud de la vida con el Padre Celestial y con Jesús resucitado.  Animados por el ejemplo de vida y la intercesión de todos los santos caminemos con la esperanza de conseguir nosotros también la santidad.

 

Primera lectura: Apocalipsis 7, 2-4.9-14 (Triunfo de la multitud de los elegidos)

Hoy en el texto evangélico escucharemos las bienaventuranzas, el programa de felicidad que nos propone el Maestro.  Presten mucha atención a esta primera lectura, en ella contemplaremos la imagen del libro del Apocalipsis que describe la plenitud de los que han conseguido esa bienaventuranza para siempre.

 

Segunda lectura: I de Juan 3, 1-3  (Veremos a Dios tal cual es)

Vamos a escuchar la segunda lectura, San Juan en su primera carta resume muy bien en qué consiste la esperanza cristiana: todos los bautizados somos ya, aquí y ahora, hijos de Dios, pero todavía con limitaciones, tenemos la esperanza de llegar a serlo un día en plenitud.

 

Tercera lectura: Mateo 5, 1-12a (Las bienaventuranzas)  

San santos quienes recorren el itinerario universal de santidad que señalan las bienaventuranzas.  Las vamos a escuchar ahora.  Los santos hicieron realidad en su vida el programa del reino de Dios que las bienaventuranzas contienen para todos.  La santidad no es una competencia olímpica para romper marcas anteriores, sino un caminar al paso cotidiano, conducido por el Espíritu que nos transforma en imagen de Cristo, si nosotros colaboramos.

 

Oración de los fieles

A cada petición contestaremos: “Escúchanos, Padre”

 

Por la Iglesia de Dios, para que sea la sal de la tierra y la luz del mundo, y dé testimonio de la vida nueva que nos viene por Cristo Jesús.  Roguemos al Señor

Por los hombres y mujeres, para que la propuesta del Evangelio nos ayude a encontrar la felicidad auténtica.  Roguemos al Señor

Oremos hoy especialmente por nuestros difuntos: amigos y familiares, para que gocen para siempre de la plenitud de la vida con Dios.  Roguemos al Señor

Por cada uno de nosotros, los aquí reunidos, para que, con todos los santos y santas de Dios, avancemos por el camino de la fe para conseguir con ellos la felicidad eterna.  Roguemos al Señor

 

Exhortación Final

                                     

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación

bendecirte, Dios santo, uno y trino, con todos tus santos,

porque nos concedes celebrar hoy la gloria de la asamblea festiva

de todos los bienaventurados en la patria definitiva del cielo.

 

Hacia ella, aunque peregrinos y forastero en país extraño,

nos encaminamos alegres, guiados por la fe y por la esperanza,

y gozosos por la gloria de los mejores hijos de tu Iglesia,

los santos, nuestros hermanos, en quienes encontramos ejemplo

de vida cristiana que imitar y ayuda para nuestra debilidad.

 

Por eso, unidos a todos los santos y al coro de los ángeles,

te glorificamos repitiendo sin cesar: santo, santo, santo.

 

Amén

 

 (Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 636)

Formato para imprimir

 

En Scalando queremos evangelizar desde la red y es nuestro interés llevarles mensajes positivos a nuestros visitantes, evangelizar y dar a conocer nuestra congregación religiosa, fundada por San Alfonso.  Con ese fin nos hemos propuesto publicar la historia de nuestro peregrinaje: http://www.scalando.com/Historia.htm

Acumulando Sabiduría, una sección para publicar mensajes que nos ayuden a reflexionar.  Los mensajes que estaremos publicando aquí son mensajes escritos y producidos por nosotros y mensajes generales, indicando su autor, si lo tiene, de lo contrario se dirá anónimo o desconocido. http://www.scalando.com/Sabiduria.htm

 

Conmemoración de todos los fieles difuntos

2 de noviembre de 2005

 

Entrada:

 

La Iglesia conmemora hoy a los fieles difuntos, a todos los nos que han precedido en este mundo y los cuales –esa es nuestra esperanza—viven felices hoy en la Casa del Padre. Parece oportuno dedicar esta asamblea litúrgica a nuestros mayores y así desde hace muchos años, el Abad san Odilón, de Cluny, en el año 998, prescribió que todos los monasterios de la orden, celebrarán un día después de la Solemnidad de Todos los Santos, una memoria general por todos los difuntos. Ya, en el siglo XIV, el Papa admitió esta celebración para toda la Iglesia. Ese es el origen de la conmemoración de esta fiesta.

 

 

Primera lectura: Job 19,21.23-27a

 

La primera lectura, sacada del Libro de Job, es un anticipo profético de la Resurrección gloriosa de Cristo y de la que, un día, nos beneficiará a todos. Anuncia Job la resurrección desde la destrucción biológica del cuerpo mortal.  Escuchemos.

Segunda lectura: Fl 3, 20-21

 

La segunda lectura de hoy procede de la carta del Apóstol san Pablo a los Filipenses. Nos recuerda que un día tendremos nuestro cuerpo inmortal y glorificado, gracias a la promesa y fuerza que Cristo tiene. Nuestra esperanza está en esa vida futura que esperamos.  Pongan mucha atención a este mensaje.

 

Tercera lectura: Mc 15, 33-39;16, 1-6

 

El evangelio de Marcos que escuchamos hoy nos narra el episodio terrible de la muerte de Jesús en la Cruz. Y él, como es igual a nosotros en todo, pues murió, como moriremos todos nosotros. Pero a los tres días resucitó. Y esa resurrección es nuestro camino también. La muerte es solo un paso a la vida eterna. Y Jesús se sometió a ella para salvarnos a todos. Su muerte y resurrección nos transformará a todos.  Les invito para que se pongan de pie para que cantemos el Aleluya.


Oración Universal

 

Por todo el pueblo cristiano: para que la unidad y la caridad mutua reinen en la comunidad cristiana universal.  Roguemos al Señor…

 

Por todas las naciones y sus habitantes: para que puedan servir mejor a Dios Padre todopoderoso en la paz, en la justicia y en la prosperidad temporal. Roguemos al Señor…

 

Por nuestros difuntos: para que el Señor les de el descanso eterno, los reciba en su reino y los corone de gloria. Roguemos al Señor…

 

Por todos nosotros los que participamos de esta Eucaristía: para que abramos nuestras manos y nuestros corazones y ayudemos fraternamente a los demás. Roguemos al Señor…

 

Exhortación Final

                                     

Hoy te bendice nuestro corazón, Padre, Dios de la vida,

Porque en Cristo Jesús, vencedor del pecado y de la muerte,

Vemos que el fin de nuestro camino es la vida contigo.

En Jesús radica nuestra esperanza de vida sin término,

Porque es resurrección y vida para todo el que cree en Él.

 

Así la vida de los que creemos en ti, Señor, no termina,

Se transforma y al deshacerse nuestra morada terrenal,

Adquirimos otra mansión eterna para vivir siempre a tu lado.

¡Bendito seas, Señor! Haz que nuestro contacto con Cristo

Por su palabra, por la fe y por los sacramentos, despierte

Tu gesto creador que da vida al hombre para siempre.

 

Amén

 

 (Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 639)

Formato para imprimir

 

 

En Scalando queremos evangelizar desde la red y es nuestro interés llevarles mensajes positivos a nuestros visitantes, evangelizar y dar a conocer nuestra congregación religiosa, fundada por San Alfonso.  Con ese fin nos hemos propuesto publicar la historia de nuestro peregrinaje: http://www.scalando.com/Historia.htm

Acumulando Sabiduría, una sección para publicar mensajes que nos ayuden a reflexionar.  Los mensajes que estaremos publicando aquí son mensajes escritos y producidos por nosotros y mensajes generales, indicando su autor, si lo tiene, de lo contrario se dirá anónimo o desconocido. http://www.scalando.com/Sabiduria.htm

Tiempo Ordinario

 

Trigésimo Primer Domingo – Ciclo B

5 de noviembre de 2006

 

Monición de entrada

 

Hermanos y hermanas en Cristo, el Evangelio y la primera lectura de hoy resaltan el amor como esencia de la religión.  Amor que no es solamente a Dios, sino también al prójimo.  Por estar basado en el amor resulta ser el cristianismo una religión positiva por excelencia, la religión optimista del sí al ser humano, al mundo y a la vida.  Empecemos esta Liturgia entonando el canto de entrada.

 

Primera lectura: Dt 6, 2-6 (Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón)

 

Israel está entrando en la tierra prometida y por eso debe responder con la mayor fidelidad cumpliendo los mandamientos de Dios.  Además de amar a Dios y al prójimo con todo su ser, el israelita profesa su fe diariamente en la oración en la cual proclama que Dios es uno.  Escuchen este mensaje tomado del Deuteronomio.

Segunda lectura: Hb 7, 23-28 (Jesús tiene un sacerdocio que no pasa)

 

Nos encontramos en la culminación de la doctrina central de la carta a los hebreos, donde  Compara el sacerdocio de Cristo con el de la antigua ley.  El sacerdocio de Cristo es capaz de salvar a los que por él se dirigen a Dios.  Pongan atención a este mensaje consolador en que nos revela la intercesión permanente de Cristo por nosotros ante el Padre.

 

Tercera lectura: Mc 12, 28-34 (No hay mandamiento mayor que éstos)

 

El Evangelio de este domingo relata el encuentro y diálogo de un letrado de la ley judía con Jesús, que se encuentra en Jerusalén.  El letrado pregunta a Jesús  cuál mandamiento es el primero de todos.  Jesús le responde citando un texto del Deuteronomio y añade el segundo mandato: “Amarás al prójimo como a ti mismo”.  No hay mandamiento más importante.  Les invito a que se pongan de pie para que cantemos el Aleluya.

 

Oración Universal

 

1.    Por todo el pueblo cristiano: para que la unidad y la caridad mutua reinen en la comunidad cristiana universal.  Roguemos al Señor.

 

2.    Por todas las naciones y sus habitantes: para que puedan servir mejor a Dios Padre todopoderoso en la paz, en la justicia y en la prosperidad temporal. Roguemos al Señor.

 

3.    Por nuestros difuntos: para que el Señor les dé el descanso eterno, los reciba en su reino y los corone de gloria. Roguemos al Señor.

 

4.    Por todos nosotros los que participamos de esta Eucaristía: para que abramos nuestras manos y nuestros corazones y ayudemos fraternamente a los demás. Roguemos al Señor.

 

5.    Por un aumento en las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal. Roguemos al Señor.

 

 

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra Cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 397)

 

Te bendecimos, Padre, porque Jesús nos resume toda tu ley

en un solo mandamiento, centrado en el amor a ti y al prójimo.

Gracias también porque tu Espíritu nos permite amarte como hijos

y abrirnos al hermano, completando el círculo del amor en Cristo.

 

Te reconocemos, Señor, como nuestro verdadero y único Dios

a quien debemos amar y servir con todo el ser, alma y corazón.

Y queremos también cumplir el mandato y testamento de Jesús:

ámense unos a otros como yo los he amado; así serán mis discípulos.

 

Ayúdanos, Señor a abandonar los ídolos de nuestro egoísmo

para centrarnos en el mandamiento principal y primero, porque

amarte a ti y al prójimo es cumplir tu ley enteramente.

 

 

Amén.

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones.htm

Moniciones para la Misa diaria: http://www.scalando.com/moniciones/diarias/index.htm  con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Homilía para hoy

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Publicado por monicion el 31 de Octubre, 2006, 17:22 Comentarios 43 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para el xxx domingo del tiempo ordinario ciclo B

Moniciones para la Misa

XXX Semana del Tiempo Ordinario

Ciclo B

Autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.              Fuente: www.scalando.com

Guayama, Puerto Rico
29 de octubre de 2006
TESTIMONIOS

Boletín Vocacional

MONICIONES
Diarias
Homilía

Casa San Juan Neumann

Direcciones electrónicas de los Redentoristas de la Provincia
Páginas de la Congregación en el mundo
 
 

Santos

 
 
 

Beatos

 

Mártires

  Noticias C.Ss.R.

Liturgia

 
FAMILIAR
JUVENIL
VOCACIONAL
PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL REDENTORISTA
MADRES REDENTORISTAS
OBLATAS
C.Ss.R (ROMA)
C.Ss.R (MUNDO)

¡Hola!  Espero se encuentre bie.
"Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro" (2 Tim 1, 2)

Las lecturas del XXX Domingo del Tiempo Ordinario

Monición de entrada

Queridos hermanos y hermanas. Nos encontramos reunidos en comunidad una vez más para celebrar nuestra fe.  Pero este don no es algo solamente de palabras, sino que es un estilo de vida.  Jesús caminaba poco a poco hacia Jerusalén, donde le espera la suerte trágica de los profetas, como Él ha predicho en tres ocasiones mientras va de camino con sus discípulos.  Si seguimos a Cristo tenemos que llevar la cruz en pos de Él.  Entonemos con alegría el canto de entrada para empezar esta Eucaristía.

Primera lectura: Jr 31, 7-9 (Congregaré a ciegos y cojos)

La primera lectura de este domingo es un canto a la alegría, exultación desbordante ante la vuelta triunfal a la Nueva Sión.  Nadie está excluido, ni los lisiados o los impedidos como tampoco los ciegos.  Yavé será para el Pueblo un Padre.  Escuchen con atención.

Segunda lectura: Hb 5, 1-6 (Tú eres sacerdote eterno según el tiro de Melquisedec)

Esta lectura que a continuación escucharemos es una meditación sobre el sacerdocio de Cristo.  Él es el sumo sacerdote ya que no fue Él quien se dio esa dignidad, sino Dios que le llamó.  Puesto que Él participó de la condición humana totalmente, conoce bien nuestras debilidades y miserias.

Tercera lectura: Mc 10, 46-52 (Curación del ciego Bartimeo en Jericó)

Camino a Jerusalén Jesús curó al ciego Bartimeo.  Este ciego oraba con insistencia, pidió la ayuda de Cristo y, a pesar de las dificultades, por la fe del suplicante se desencadena el favor divino.  El ciego recobró la vista y seguía a Jesús.  Antes de escuchar esta narración entonemos el Aleluya.

Oración Universal

1.    Por el Papa N, los obispos, sacerdotes (especialmente el/los de nuestra parroquia, diáconos, religiosos y religiosas y por todos los líderes de la Iglesia: para que ofrezcan siempre una vivencia renovada de su fe en Dios. Roguemos al Señor.

2.    Por todos aquellos que trabajan voluntariamente por el bien de los demás: para que sean bendecidos por su dedicación e interés en sus hermanos y hermanas.  Roguemos al Señor.

3.    Por los responsables del orden social y político: para que organicen la sociedad de tal manera que nadie quede marginado o despreciado.  Roguemos al Señor.

4.    Por los ciegos de este mundo: para que por medio de su enfermedad vean mejor el camino hacia el Padre.  Roguemos al Señor.

5.  Por todos nosotros y por nuestras intenciones: para que acojamos de todo corazón a todas aquellas personas que la sociedad considera extrañas e indeseables.  Roguemos al Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 394)

Te bendecimos, Padre, por el corazón compasivo de Cristo

que en el oasis de Jericó tuvo lástima del ciego del camino,

imagen viva de la humanidad caída, necesitada de tu luz.

Hacemos nuestros, Señor, los gritos de su fe suplicante:

nos circunda amenazante el desierto inhóspito de la increencia,

al tiempo que nos atenazan nuestros miedos e inseguridades.

Haz, Señor, que tu palabra y tu amor despierten nuestra fe,

curando nuestra innata cegara, para poder verlo todo en la vida

con los ojos nuevos que nos da esa fe: los criterios de jesús.

Así podremos seguirlo bajo el impulso y la fuerza de tu ternura,

como hombres y mujeres nuevos, renacidos por tu Espíritu.

Amén.

Formato para Imprimr

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez, C.Ss.R.
Temas de mucho interés:

Una meditación para cada día del mes  http://www.scalando.com/meditaciones/2006/octubre.htm

Moniciones para la Misa diaria: con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo 30.htm

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Misioneros Redentoristas
scalandos
@calando.com

"Dando la Vida por la Abundante Redención"

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

Publicado por monicion el 23 de Octubre, 2006, 17:53 Comentarios 39 | Comentar | Referencias (0)

¡Levántate que te llama!

 

En Camino: homilía para la Misa

XXX Domingo del Tiempo Ordinario

Autor: Neptalí Díaz Villán CSsR.              Fuente: www.scalando.com

Guayama, Puerto Rico
29 de octubre de 2006
Moniciones

Boletín Vocacional

Casa San Juan Neumann

Direcciones electrónicas de los Redentoristas de la Provincia

Páginas de la Congregación en el mundo

TESTIMONIOS

 
 
 

Santos

 
 

Beatos

Mártires

Noticias C.Ss.R.

Liturgia

   
   
   
FAMILIAR
JUVENIL
VOCACIONAL
PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL REDENTORISTA
MADRES REDENTORISTAS
OBLATAS
C.Ss.R (ROMA)
C.Ss.R (MUNDO)
 
¡Hola!  Espero se encuentre bie.
"Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro" (2 Tim 1, 2)

Las lecturas del XXX Domingo del Tiempo Ordinario

¡Levántate que te llama!

De nuevo nos encontramos con textos que resaltan el valor de los débiles, de los que no cuentan para quienes dominan la historia. En el caso del profeta Jeremías, se trata de los cautivos en Babilonia. La realidad era que el pueblo judío no tenía importancia alguna para el imperio babilónico, aparte de ser una mano de obra barata para sus grandes proyectos. No pasaban de ser parte de la gran masa de gente utilizada. Sus derechos, su dignidad humana, su opinión, su historia no contaban.

Una vez descubrimos que Dios se ocupa de aquellos minusvalorados de nuestro mundo. Del resto de Israel, de los últimos, de los que sobran, como dice la canción. “Aclamen a Israel, lancen vivas al primero de los pueblos”, anunciaba Jeremías. ¿El primero de los pueblos? ¡Pero si eran los últimos!, ¡los ignorados, los ciegos, los cojos, los pobres, los indigentes, los niños…! ¡Pues sí! Esos últimos son los primeros para Dios. Esos últimos, a quienes el mundo niega sus derechos, los utilizan como una mercancía, o los ignoran porque hacen estorbo. Dios extiende su mano para levantarlos de su postración.

Una vez más constatamos que los criterios de Dios no son como los nuestros, los humanos. Así como no “escogió” a un pueblo grande de la antigüedad sino a una masa de esclavos en Egipto, ahora nos muestra que no escogió al gran pueblo  babilónico sino a esa masa de gente explotada en Babilonia o abandonada en Israel. Las palabras del profeta quieren animar a los expatriados y a quienes se quedaron en Israel, para que perseveren con una fe firme en el Dios de la vida y continúen luchando por la dignificación de su dignidad maltratada como personas y como pueblo.

El salmo 126 (125) que proclamamos hoy, es un hermoso testimonio de la acción de Dios en la vida del pueblo. Fue entonado cuando retornó a su tierra después de 49 años de extradición. Si comprendemos el dolor que vivió durante este largo exilio, podremos imaginar la alegría que sintió cuando retornó.

En el evangelio encontramos un relato de milagro, elaborado por la comunidad de Marcos, que testimonia cómo otro “de los que sobran”, se convierte en protagonista de la historia.

Según el texto, Jesús seguía su camino hacia Jerusalén con sus discípulos y una gran multitud. Porque no todos los que iban con él eran discípulos; algunos lo hacían por curiosidad. Hay que caminar pero no como un borrego en la manada. Seguir a Jesús es tener la mente abierta y el corazón dispuesto, las manos libres y los pies firmes para sintonizar con él y continuar su obra salvadora.

Salía de Jericó, distante unos 30 Km. de Jerusalén. Normalmente a las salidas de las ciudades y de los templos, en las plazas, en las calles, en los caminos, o en cualquier sitio donde había aglomeración de gente, se hacían los mendigos. Eran huérfanos, enfermos, ancianos, limitados físicos y hasta avivatos que se aprovechaban de la generosidad de la gente.

Los mendigos sufrían hambre pero no morían de hambre, pues la caridad era obligatoria: “la labor de socorro a los pobres estaba bien organizada entre los judíos. A los pobres del lugar se les repartían víveres semanalmente, que alcanzaban para dos comidas diarias. A los pobres que eran forasteros se les distribuían diariamente alimentos para dos comidas.”[1] Había algo que hacía más daño a los mendigos: la vergüenza. Así lo testifica el relato del administrador infiel: “mendigar me da vergüenza” (Lc 16,3). El escarnio público, el aislamiento y los desprecios eran los que más atormentaban y bajaban la autoestima a estas personas, que en el fondo no vivían sino que sobrevivían.

Por otra parte, “la ideología dominante responsabilizaba al pueblo desvalido por su propia situación y por la situación del país entero. En cierto modo, ser pobre era, en este contexto, algo a la vez social y moral; lo moral adscrito a la condición material objetiva. Ser pobre equivaldría para muchos a ser culpable: el castigo sólo ha venido al mundo por culpa de la gente del pueblo”[2].

Al borde del camino, dentro de ese grupo, estaba Bartimeo (Bar-Timeo = el hijo de Timeo), dedicado a la mendicidad. Un ser humano doblemente marginado: por pobre (mendigo) y por ciego. No obstante su limitación este ciego se convierte, podríamos decir, en la antítesis de Santiago y Juan, personajes que analizábamos hace 8 días.

Así como Bartimeo, los discípulos estaban ciegos  y no lograban entender las características del proyecto de Jesús. Pero este hombre cambia la historia.

Había escuchado hablar de Jesús, de sus obras y de sus palabras. Le habían dicho que era el Mesías, relacionado con David, según la esperanza del pueblo, y entonces gritó con voz fuerte: “Jesús hijo de David, ten compasión de mí”. Una vez más, vemos cómo Jesús es reconocido por los últimos de la sociedad, como decía el profeta Jeremías (1ra lect) “por el resto de Israel: ciegos, cojos, embarazadas y madres con recién nacidos”. Aunque el título “Hijo de David” no sea el más apropiado para Jesús, ya que hace referencia a un mesianismo político militar que no corresponde a su proyecto de vida, no podemos negar que en los evangelios está presente como manifestación de la esperanza que los pobres pusieron en Él.

Este hombre ciego era para mucha gente un insignificante; sólo inspiraba lástima y le daban unas monedas para que no se muriera de hambre. Debía permanecer callado porque no tenía derecho a expresarse. ¿Qué podía aportar un pobre ciego a la sociedad?

“Muchos lo reprendieron y le decían que se callara”. ¿Por qué lo hacían? Tal vez para que no distrajera al Maestro en su última jornada camino a la toma del poder, como ellos lo esperaban. De pronto para no llamar la atención de los guardias romanos, ya que en Jericó había una guarnición romana y como esta ciudad era paso obligado para llegar a Jerusalén, tenían que ser muy cautelosos con la gente que se dirigía a la capital. Tal vez porque Marcos quería resaltar que no solo Bartimeo estaba ciego, sino también sus discípulos, quienes no tenían ninguna claridad sobre Jesús, pues creían y soñaban que el mejor título era el de “Hijo de David”, con la ideología político militar que este título encierra.

A pesar de los reclamos, a este hombre no le importó el decir de la gente y siguió gritando. El que persevera alcanza, decían nuestros viejos. Y Jesús lo escuchó, pues los gritos de un pobre, insignificante para la sociedad, siempre lo hacían detener. Se interesó por él, lo mandó llamar y le dedicó tiempo.

¡Ten confianza! ¡Levántate, que te llama!, le dijeron otros. Así es la vida y así es el seguimiento de Jesús. Mientras unos desaniman, critican y tratan de matar los sueños de los que quieren llegar lejos, otros animan, impulsan y dan la mano. Mientras unos dicen que caminar con Jesús es tontería, otros se convierten en evangelizadores que ayudan a escuchar su llamado.

Ese llamamiento es, sin lugar a dudas, una invitación al discipulado. Así como cuando se detuvo y llamó a unos pescadores de Galilea cuando tiraban de la red (Mt 4,18). Así como cuando por entre la multitud llamó a Leví, el publicano (Mt 9,9) a Zaqueo (Lc 19,1), al joven rico (Mc 10,17-30)

¡Pero qué raro este maestro! Realmente Jesús rompía los esquemas. ¿Un ciego como discípulo? Las escuelas rabínicas se esforzaban por tener discípulos de “buena familia”, gente selecta que le diera categoría. Pero a este Jesús, no contento con tener pescadores, publicanos, celotes y gente de la más baja calaña, se le ocurrió en ese momento llamar a un mendigo ciego. ¡Pues sí! El llamado era para todos; nadie debía sentirse excluido. Para él no había personajes privilegiados ni élites favorecidas.

Y el ciego tomó una decisión inteligente: tiró su capa, “sus seguridades”, sus ataduras, aquello que lo detenía, lo amarraba y le impedía vivir a plenitud. La capa o el manto en la cultura semita oriental, era la exterioridad visible y significaba la identidad de una persona. El ciego dejó la capa a un lado, dio un salto, se puso en pie y se fue por sus propios medios al encuentro de Jesús.

La pregunta de Jesús fue la misma que les hizo a Santiago y Juan, en el relato anterior: “¿Qué quiere que haga por ustedes?”. “¿Qué quieres que haga por ti?”, le preguntó a Bartimeo. Jesús se puso en disposición de servir; para eso había venido a este mundo. Pero mientras que los hijos de Zebedeo, cansados de caminar con Jesús, le pidieron un asiento en el posible trono, el ciego cansado de estar sentado al borde del camino, no le pidió una limosna. ¡Qué tonto habría sido! No le pidió un pedazo de pan, ni un trono. Le pidió lo realmente necesario: “Maestro que pueda ver”.

Aquí no es como dice el adagio popular: “ver para creer”, sino “creer para ver”. “Y enseguida recobró la vista y fue siguiendo a Jesús por el camino”. Bartimeo se convirtió en discípulo de Jesús, que en la mentalidad de Marcos, es el que puede ver.

Necesitaban hacer el proceso de Bartimeo para ser discípulos de verdad. Este es un verdadero modelo de seguimiento, un testimonio de renovación y una gran historia de salvación. Un espejo para vernos y evaluarnos en el camino con Jesús. ¿Somos de los que desaniman?, ¿somos de los que animan a la gente a ser mejores y a caminar con Jesús?, ¿estamos ciegos?, ¿tenemos una religiosidad de mendigos, o estamos dispuestos a pedir la luz para ver bien y convertirnos en verdaderos discípulos?

El llamado es hoy para nosotros. ¡Levantémonos que nos llama! ¡Dejemos las capas tiradas, pongámonos de pie y vayamos a su encuentro! Y, cuando Jesús nos pregunte qué queremos que haga por nosotros, no cometamos la imbecilidad de pedirle una limosna, ni un trono en el falso pedestal de un reino imaginario. Pidámosle su luz para descubrir el sentido de nuestra vida y para comprender su propuesta de salvación. Pidámosle su Espíritu para que nos conduzca siempre firmes en su camino hasta el final.

[1] THEISSEN Gerd, La sombra del Galileo, Salamanca 1988.

[2] ECHEGARAY Hugo, La práctica de Jesús, Salamanca 1.982. 163. Esta postura no se quedó en el pasado. No hace mucho un sacerdote me dijo refiriéndose a los pobres: “ellos viven de los ricos, eso es lo que hacen los pobres: vivir de los ricos… además, algo debieron hacer para estar donde están; eso no es gratis… ”

Formato para imprimir

Monición Universal

Preguntas y comentarios a Neptalí Díaz Villán CSsR. :neptalidv@yahoo.com
Temas de mucho interés:

Un reflexión para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones/2006/octubre.htm

Moniciones para la Misa diaria: con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Moniciones para el XXX domingo

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Misioneros Redentoristas
scalando@scalando.com

"Dando la Vida por la Abundante Redención"

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

Publicado por monicion el 23 de Octubre, 2006, 17:50 Comentarios 66 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones los días del 23 al 25 de octubre de 2006

Moniciones los días del 23 al 25 de octubre de 2006

Lunes 23 de octubre

Santoral: San Juan de Capistrano

 

Monición de Entrada

 

En las lecturas de hoy se nos muestra un dios lleno de misericordia, que lo que quiere es lo mejor para nosotros, al vernos sumergidos en el pecado envía a su hijo Jesús para redimir nuestro pecados, por su gracia  somos libres de todo pecado por medio de Cristo Jesús, se nos invita a no fijarnos en nuestras riquezas sino en el servicio que podamos dar a los demás porque ¿De que nos vale tanta riqueza si cuando nos vayamos de este mundo, si no podemos  llevamos nada?. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Efesios 2, 1-10   "Nos dio la vida en Cristo y nos ha reservado un sitio en el cielo"

 

Al principió por medio del pecado original estábamos muertos, pero vino nuestra salvación y la redención de nuestros pecados Cristo Jesús que murió en una cruz por cada uno de nosotros por misericordia de Dios que es nuestro Padre. Escuchemos con atención este mensaje.

 

Monición al Evangelio: Lucas 12, 13-21  "¿Para quién serán todos tus bienes?"

 

Algunas personas ponen toda su confianza en cosas materiales, creyendo que eso es lo esencial en sus vidas, pero para nosotros los cristianos lo mas importante es servir a los demás y amar a Dios siéndole fiel, porque dando es como se recibe. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración Universal

 

  1. Por la Iglesia para que siempre se acuerde de aquellas personas que son marginadas en la sociedad y les brinden ayuda. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los gobernantes para que se preocupen mas por el bienestar del pueblo y no por lo material. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los que se encuentran enfermos para que tu les devuelvas su salud. Roguemos al Señor.

 

  1. Por este mes de las misiones para que mas personas se unan a este gran trabajo de expandir la buena nueva de Dios por el mundo entero. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

Martes 24 de octubre

Santoral: San Antonio Maria Claret, Fundador († 1879)

Monición de Entrada

 

En las lecturas de hoy vemos a un Dios lleno de paz que en medio de nuestra tormenta siempre esta presente con nosotros y nos calma, nuestra vida sin Dios es sombra sin embargo nuestra vida en presencia de Dios es luz, estemos siempre listos y en vela porque no sabemos en que momento Jesús regresara por cada uno de nosotros. Puestos de pie cantamos mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Efesios 2, 12-22   "Cristo es nuestra paz; él hizo de los judíos y de los no judíos un solo pueblo"

 

Dios trajo paz a nuestras vidas por medio de su hijo Jesús, el pone paz en donde hay discordias y odios, el nos une a todos como cristianos en una sola iglesia, seamos siempre cada uno de nosotros instrumentos de paz en esta sociedad. Escuchemos con atención esta lectura.

 

Monición al Evangelio: Lucas 12, 35-38   "Dichosos aquellos a quienes su señor, al llegar, encuentre en vela"

 

Jesús nos hace una invitación a través de este mensaje que el le lleva a sus discípulos y es que debemos de estar alerta, listo, preparado para cuando el venga a busca aquellos que recibieron la salvación por serle fiel a Dios en todo. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración Universal

 

  1. Por el Papa Benedicto, los obispos, sacerdotes y diáconos para que sean constantes en su misión de “pescadores de hombres”. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los gobernantes y los pueblos para que sean capaces de escuchar la Palabra de Dios y rectifiquen aquellas conductas que puedan ofender a Dios y a los hermanos. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los jóvenes, para que no dejen de mirar a Cristo ante sus problemas y atiendan a su voz al tomar sus decisiones. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos nosotros, para que ante la llamada de Jesús seamos capaces de dejar las redes y seguirle. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

 

Miércoles 25 de octubre

Monición de Entrada

 

En las lecturas de hoy nos mencionan un punto muy importante que es el de llevar la palabra de Dios siempre sin importar lugar, raza, tiempo, problemas económicos, sino que todos somos llamados a escuchar esa buena nueva y poner en practica. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: "El designio secreto de Dios realizado en Cristo ha sido revelado ahora: También los paganos son partícipes de la misma promesa"

 

Dios nos tiene una promesa a cada uno de nosotros como cristianos y que por medio de Jesús nosotros escuchamos sus palabras, es importante que siempre tengamos plena confianza en Dios y que estemos dispuestos a llevar un el mensaje de Dios dondequiera que nos envié. Escuchemos con atención este mensaje.

 

Monición al Evangelio: Lucas 12, 39-48   “Al que mucho se le da, se le exigirá mucho"

 

En este evangelio se nos muestra un punto de vista que puede asustar ya que Dios nos regala dones por medio del Espíritu Santo, nosotros debemos de estar listos para cuando Cristo venga, estemos despiertos y dispuestos a seguirle para que se cumpla el plan de salvación que Dios nos regala.  Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración Universal

 

1.      Por el Papa Benedicto XVI, por todos los obispos de la tierra y por los sacerdotes y diáconos para que administren con alegría los dones que el Señor les ha encomendado que repartan entre el pueblo de Dios. Roguemos al Señor.

 

2.      Por todos los que viven según las enseñanzas de Cristo para que consigan, de una vez, formar un solo rebaño, cuyo único Pastor es Jesús. Roguemos al Señor.

 

3.      Por los que pasan por momentos difíciles para que seas para ellos consuelo y paz. Roguemos al Señor.

 

4.      Por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa para que cada día se unan mucho al servicio de Dios, a través de una entrega total. Roguemos al Señor.

 

Formato para imprimir

Publicado por monicion el 23 de Octubre, 2006, 17:42 Comentarios 14 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para los días 20 y 21 de octubre de 2006

Viernes 20 de octubre

Santoral: San Pedro de Alcántara

 

Monición de Entrada

 

En las lecturas de hoy se nos invita a creer en la salvación que por medio de Jesús se nos da, ya que si creemos de esta manera la obtendremos, además Jesús nos aconseja de que siempre vayamos con la verdad, porque todo lo que hagamos aquí en la tierra nuestro padre Dios lo sabrá allá en el cielo y nos pedirá cuentas.  Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos el celebrante.

 

Monición 1era lectura: Efesios 1, 11-14   "Ya antes esperábamos en Cristo. Ustedes han sido marcados con el Espíritu Santo"

 

En esta lectura  vemos la promesa que nos tiene Dios si creemos en la salvación que recibimos por Cristo, si tenemos fe firme en eso seremos liberados de todo mal y llegara a nosotros la salvación. Escuchemos con atención este mensaje.

 

Monición al Evangelio: Lucas 12, 1-7   "Todos los cabellos de su cabeza están contados"

 

Por más que escondamos una cosa, siempre se sabe y si creemos que si hacemos algo a escondidas para que Dios no lo sepa, pues nos equivocamos ya que Dios lo sabe todo, inclusive desde antes que lo hagamos. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

Oración Universal

 

  1. Por la Iglesia, portadora de la historia de salvación, para que ayude a los hombres a liberarse de tantas esclavitudes como pone el mundo de hoy y muy especialmente la sociedad de consumo. Roguemos al Señor.

  1. Por todas las familias que atraviesan momentos difíciles, para que sean conscientes de que sólo el amor puede salvar esas carencias que poco a poco van minando la convivencia. Roguemos al Señor.

  1. Por todas las naciones de la tierra, para que descubramos que el Reino de Dios es: vida, verdad, justicia, paz, gracia, amor y no nos cansemos de pedir para que nos llegue a todos ese Reino. Roguemos al Señor.

  1. Por nosotros, los que asistimos a la Eucaristía --y por los que no pudieron o no quisieron venir-- pues todos somos portadores de tantas gracias recibidas del Señor, para que seamos generosos al compartirlas y ofrecerlas a los demás. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

Sábado 21 de octubre

Monición de Entrada

 

En las lecturas de hoy se nos presenta a Cristo como cabeza de la iglesia es decir de nosotros que somos el cuerpo y como parte de ese cuerpo debemos de siempre mantener nuestra fe firme ante cualquier cosa que nos pase, además se nos invita a poner la confianza en el paráclito consolador, el que dará palabras a la hora que tengamos que llevar la buena nueva, ese es el Espíritu Santo. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Efesios 1, 15-23   "Constituyó a Cristo, como cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo"

 

Dios puso a su hijo Jesús por encima de todo lo que existe, lo puso como cabeza de la iglesia es por eso que debemos de seguirlo con mucha fe y entrega como lo hacían los efesios en tiempos de Pablo. Escuchemos con atención.

 

Monición al Evangelio: Lucas 12, 8-12   "El Espíritu Santo les enseñará lo que convenga decir"

 

A veces tenemos miedo de lo que vamos a decir por eso no queremos ser mensajeros de la palabra de Dios, porque creemos que no lo podemos hacer pero por medio del Espíritu Santo nuestra palabras serán las correctas para el mensaje que se quiere llevar ya que no debemos de ser nosotros los que hablamos sino que debemos dejar que Dios actué en nosotros. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

Oración Universal

  1. Por la Iglesia: el Papa, los obispos, diáconos y demás personas que caminan hacia Ti, para que acudan en tu ayuda ante cualquier dificultad, sabiendo que sólo en Dios se encuentran verdes pastos y fuentes tranquilas. Roguemos al Señor.

  1. Por la paz en nuestros países y en nuestro mundo, para que aquellos que tienen la solución en sus manos descubran en Cristo el camino para obtener la verdadera paz que El nos brinda. Roguemos al Señor.

  1. Por los enfermos y aquellos que sufren algún mal del alma o del cuerpo, para que encuentren dentro del rebaño de Dios esas fuentes de tranquilidad y reposo. Roguemos al Señor.

  1. Por todos los aquí reunidos para que veamos en cada Eucaristía un anticipo de la mesa que Dios nos tiene preparada, e invitemos continuamente a otros a esta mesa. Roguemos al Señor.

 

Formato para imprimir

 

Contacta a Eduardo: eduardo2345@myway.com

www.scalando.com

www.casacristo.com

http://www.egrupos.net/grupo/scalando

http://scalando.zoomblog.com

Publicado por monicion el 19 de Octubre, 2006, 10:32 Comentarios 18 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para el Domingo Mundial de las Misiones

Tiempo Ordinario:

Domingo Mundial de la Misiones Ciclo - B      

22 de octubre de 2006

 

Monición de entrada

 

Buenas noches, (días, tarde) Hoy estamos recordando y celebrando la vocación misionera de la Iglesia.  Le pediremos al Señor que nos ayude a vivirla plenamente.  Hemos de realizar hoy la tarea evangelizadora, primeramente por el anuncio directo del Evangelio con todos los medios a nuestro alcance: palabra (evangelización, homilía, catequesis), liturgia, medios de comunicación social (prensa, radio, televisión, Internet), literatura, arte, fiesta y convivencia.  En un segundo lugar, el anuncio y la palabra han de ir acompañados con el testimonio de la vida y de los signos, es decir, con el compromiso de los cristianos por la promoción humana desde su dignidad de persona a su condición de hijos de Dios y hermanos de los demás.  Pónganse de pie para que empecemos esta liturgia.

 

Primera lectura: Isaías 56, 6-7 (está a punto de llegar la justicia y la salvación de Dios)

 

El profeta Isaías está convencido de que está a punto de llegar la justicia y la salvación de Dios.  Por esta razón invita al pueblo a la acción, practicando el derecho y la justicia: “Velen por los derechos de los demás.  Practiquen la justicia.

 

Segunda lectura: I Timoteo 2, 1-8 (que se hagan oraciones por todos los hombres…)

 

San Pablo exhorta a su amigo Timoteo y a la comunidad a que se hagan oraciones no sólo por sus propios miembros, sino por todos los hombres y por la sociedad en general.  Debemos pedir por todos los hombres, reconociendo que el plan de Dios es un plan de salvación universal.  Escuchemos la recomendación del Apóstol.

 

Tercera lectura: Mt. 28 16-20 (El bautismo es dado en el nombre de, es decir, en relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu)

 

La primera misión era anunciar que el Reino de los cielos está cerca.  La nueva misión consiste en hacer discípulos del Señor en todos los pueblos de la tierra.  Presten atención a este mensaje que nos presenta san Mateo.

 

          Oración Universal

A cada invocación respondan, por favor: “Escúchanos, Señor

Unámonos en oración para que en nuestro país y en  todo el mundo crezcan la paz, la generosidad, la justicia, el bienestar para todos.  Oremos.

Unámonos en oración para que los cristianos sepamos testimoniar el amor y la esperanza que Dios ha puesto en nuestros corazones.  Oremos.

Unámonos en oración para que aquellos que no conocen a Cristo Jesús puedan llegar un día a descubrir el gran tesoro de la fe.  Oremos.

Unámonos en oración para que el trabajo evangelizador de los misioneros lleve el amor y la esperanza a los pueblos a los que sirven y sean ejemplo para los que vivimos en tierra de tradición cristiana.  Oremos.

Unámonos en oración para que surjan las vocaciones misioneras que necesitan la Iglesia y el mundo de hoy.  Oremos.

Exhortación final
 (Tomado de: http://webcatolicodejavier.org/domund.html)

    Señor Jesús,
que has prometido permanecer entre nosotros
si nos amamos como Tú nos amas,
 
Te rogamos lleves a buen término
-por los caminos de la paz,
de la justicia y del perdón
a esta humanidad lacerada de guerras,
violencia y hambrienta de fraternidad.
 
Da fortaleza a los misioneros
que están llevando la antorcha de la fe
y haz que,
siguiendo los pasos de San Francisco Javier,
sean testigos valientes del Evangelio,
 
Infunde en muchos jóvenes la ilusión de seguirte por
el camino de la vocación al laicado,
a la vida consagrada y a la vida sacerdotal.
 
Te lo pedimos en unión con María,
Reina de las Misiones
y Estrella de la Nueva Evangelización.

    Amén.

 

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

Formato para imprimir

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones.htm

Moniciones para la Misa diaria: http://www.scalando.com/moniciones/diarias/index.htm  con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo29.htm

Publicado por monicion el 18 de Octubre, 2006, 21:54 Comentarios 43 | Comentar | Referencias (0)

Comentarios sobre el Domingo Mundial de las Misiones

Tiempo Ordinario:

Domingo Mundial de la Misiones Ciclo - B    

Domingo 22 de octubre del 2006                       Fuente: http://webcatolicodejavier.org/lastrespes.html 

LECTURAS:

Transcribo a continuación una anécdota de Miguel Rivilla, que leí en la revista Ave María, nº 668, Procede de la homilía de D. Antonio Montero (obispo de Badajoz, España), con ocasión de sus bodas de oro sacerdotales.

"En una de mis visitas a nuestros sacerdotes misioneros en los Andes de la Amazonia peruana, me encontré a uno de ellos, ya mayor, polvoriento y sudoroso bajo el poncho y cayado en mano. -¿Cómo estás y cómo te va? -Pues, le digo a usted, mi obispo, lo mismo que le digo al Señor cada mañana: repartiendo las tres 'pes': tu Palabra, tu Pan y tu Perdón".

¡Qué hermosa tarea y misión la llevada a cabo por el viejo misionero y por tantos miles de sacerdotes ignorados en el mundo entero! Apenas nadie se haya fijado en su callada y oculta tarea de años. Han dejado jirones de sus vidas en el empeño. No hicieron nunca obras aparatosas y que llamaran la atención de los medios. Ni han levantado grandes edificios, ni han fundado una obra que les recuerde, ni siquiera han escrito un sencillo folleto. Sólo -nada más, pero nada menos- HAN DEDICADO SU VIDA ENTERA A REPARTIR LAS TRES "PES" ENTRE SUS HERMANOS, LOS HOMBRES. ¿Hay quien pueda dar más? Creo que ha merecido la pena, y nuestro sincero agradecimiento.

El siguiente texto fue escrito por Juan Manuel de Prada, en el periódico ABC, el pasado 26-3-2001. Con ocasión del DOMUND, ha sido publicado por la Revista Ave María nº 668. Yo os lo transcribo también, ya que lo considero interesante.

A mi colegio de monjas de la congregación del Amor de Dios iba, de vez en cuando, a visitarnos alguna misionera recién llegada de Nigeria o Mozambique. Eran mujeres que habían entregado su juventud a Dios y que después de profesar, habían solicitado voluntariamente un traslado a aquellas regiones fustigadas por el hambre y la pólvora y la epidemias más feroces, para inmolarse en una tarea callada. Eran mujeres enjutas, prematuramente encanecidas, calcinadas por un sol impío que había agostado los últimos vestigios de su belleza, y sin embargo risueñas como alumbradas por unas convicciones indómitas. Habían renunciado a las ventajas de una vida regalada, habían renunciado al regazo protector de la familia y la congregación para agotarse en una labor tan numerosa como las arenas del desierto. Entregaban su vida fértil en la salvación de otras vidas con un denuedo que parecía incongruente con la fragilidad de sus cuerpecillos entecos, reducidos casi a la osamenta. Con cuatro pesetas y toneladas de entusiasmo, habían puesto en marcha comedores y hospitales y escuelas, habían repartido medicinas y viandas y con suelo espiritual, habían enseñado a los indígenas a labrar la tierra y a cocer el pan También habían velado la agonía de mucho niños famélicos, habían apaciguado el dolor de muchos leprosos besando sus llagas, habían sentido la amenaza de un fusil encañonando su frente. ¿De dónde sacaban fuerzas para tanto?

"Un día descubrí que Dios no era invisible recuerdo que me contestó una de aquellas misioneras-. Su rostro asomaba en el rostro de cada hombre que sufre". Este descubrimiento las había obligado a rectificar su destino. "Si no atendía esa llamada, no merecía la pena seguir viviendo". Y así se fueron a África o a cualquier otro arrabal del atlas, con el petate mínimo e inabarcable de sus esperanzas, dispuestas a contemplar el rostro multiforme de Dios. A veces tardaban años en volver, tantos que, cuando lo hacían, sus rasgos resultaban irreconocibles incluso para sus familiares; luego, tras una breve visita, regresaban a la misión, para seguir repartiendo el viático de su sonrisa, la eucaristía de sus desvelos. Y así, en un ejercicio de caridad insomne, iban extenuando sus últimas reservas físicas, hasta que la muerte las sorprendía ligeras de equipaje, para llevarse tan sólo su envoltura carnal, porque su alma acérrima y abnegada se quedaba para siempre entre aquellos a quienes habían entregado su coraje. Algunas, antes de dimitir voluntariamente de la vida, eran despedazadas por las epidemias que trataban de sofocar, o fusiladas por una partida de guerrilleros incontrolados.

Si los periódicos dedicasen la misma atención a la epopeya anónima y cotidiana de los misioneros que a este escándalo tan sórdido de abusos y violaciones y embarazos y abortos, no quedaría papel en el mundo. Repartidos por los parajes más agrestes u hostiles del mapa, una legión de hombres y mujeres de apariencia humanísima y espíritu sobrehumano contemplan cada día el rostro de Dios en los rostros acribillados de moscas de los moribundos, en los rostros tumefactos de los enfermos, en los rostros llagados de los hambrientos, en los rostros casi transparentes de quienes viven sin fe ni esperanza. Son hombres y mujeres como aquellas monjas que iban a visitarme a mi colegio, enjutos y prematuramente encanecidos, en cuyos cuerpecillos entecos anida una fuerza sobrenatural, un incendio de benditas pasiones que mantiene la temperatura del universo. Un día descubrieron que Dios no era invisible, que su rostro se copia y se multiplica en el rostro de sus criaturas dolientes, y decidieron sacrificar su vida en la salvación de otras vidas, decidieron ofrendar su vocación en los altares de la humanidad desahuciada. Que nos cuenten su epopeya silenciosa y cotidiana, que divulguen su peripecia incalculablemente hermosa, a ver si hay papel suficiente en el mundo.

Moniciones y oraciones de los fieles

IMPRIMIR

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones.htm

 Moniciones para la Misa diaria: http://www.scalando.com/moniciones/diarias/index.htm  con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Pastoral Juvenil Vocacional Redentorista: www.scalando.com/Conectate.htm

Publicado por monicion el 18 de Octubre, 2006, 21:43 Comentarios 77 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para el XXIX Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

 

En Camino: homilía para la Misa

XXIX Domingo del Tiempo Ordinario

Autor: Neptalí Díaz Villán CSsR.              Fuente: www.scalando.com

Guayama, Puerto Rico
22 de octubre de 2006
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Santos

 
 

Beatos

Mártires

Noticias C.Ss.R.

Liturgia

   
   
   
FAMILIAR
JUVENIL
VOCACIONAL
PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL REDENTORISTA
MADRES REDENTORISTAS
OBLATAS
C.Ss.R (ROMA)
C.Ss.R (MUNDO)

TESTIMONIOS

Boletín Vocacional

Casa San Juan Neumann

Direcciones electrónicas de los Redentoristas de la Provincia

Páginas de la Congregación en el mundo

¡Hola!  Espero se encuentre bie.
"Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro" (2 Tim 1, 2)

Las lecturas del XXIX Domingo del Tiempo Ordinario

16 de octubre: Fiesta de San Gerardo Mayella

Servir y entregarse

Durante la lenta evolución animal, el “homo sapiens” aprendió que sobrevivían los más fuertes. Ésto despertó en él un natural y necesario instinto de conservación, que lo llevó a aplastar a los demás seres vivos para sobrevivir. El miedo a ser eliminado por los demás dominaba las relaciones entre los seres vivos; el otro ser vivo era necesariamente un adversario. Una vez aparecida la conciencia humana, el miedo, como móvil que impulsa las relaciones interpersonales, debe desplazarse para darle cabida al amor, que hace ver a los demás seres humanos como hermanos.

Aún la humanidad no ha alcanzado tal madurez. En todos habita un deseo natural de sobresalir sobre los demás, de ser reconocidos como importantes según el medio en el que se vive: en la política, en el deporte, en la religión, en las ciencias, en el arte, en la farándula, en todo. En todos hay por lo menos un pequeño deseo de poder, o un tirano en potencia. Ya lo decía Cervantes en boca del Quijote: “a todos nos gusta mandar, aunque no sea más que sobre un hato de ovejas”. “Es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”, dice el antiguo adagio español.

Las culturas lo han llamado de distintas formas: El zar ruso, el káiser alemán, el cacique indígena, el emperador romano, el faraón egipcio, el príncipe medieval. El césar, el jefe, el comandante, el patrón, el mandamás, el duro, el soberano, el absoluto, en fin… hasta la Iglesia lo tiene: el Sumo Pontífice.

En algunas personas, por las circunstancias en las que crecen, ese natural instinto se va haciendo más fuerte hasta convertirse en una decisión desesperada por satisfacer sus impulsos de poder, cueste lo que cueste. Estas personas son capaces de matar a su propio hermano y vender a su propia madre para lograr ese propósito y una vez lo logran, quieren más y más porque su sed es insaciable. Ser el jefe y mandar sobre los otros se convierte en una necesidad imprescindible para aceptarse como seres humanos. Esto, según Drewermann, no tiene otra explicación que un extraordinario complejo de inferioridad, porque “si tiene una verdadera necesidad de desempeñar el papel de jefe es porque tiene que dar razón del absurdo de su existencia”[1], pues como dijo Sartre: “detentar el poder, gozar de prestigio ante los demás y ser considerado por ellos, no tiene otra razón  de ser que colmar la sima de su propia insignificancia”[2].

Jesús, sin ser psicoanalista ni existencialista como los dos autores citados, sí conoció lo profundo del corazón humano y descubrió la dureza del hombre cuando se emborracha con el poder. Él mismo sufrió el drama de vivir en una colonia del despótico y criminal imperio romano. Fue testigo de la manera como sus paisanos de la clase dirigente judía, vendían la herencia de Dios a los extranjeros por un plato de lentejas (o sea por conservar sus privilegios). Experimentó en carne propia lo que significaban los impuestos impagables, el desplazamiento, la persecución, la pobreza, la miseria, la desintegración humana que generaba ese orden legalmente establecido.

Por supuesto que estaba inconforme con este orden. Ningún ser humano auténtico puede comulgar con la injusticia y el maltrato a la dignidad de las personas. Pero su propuesta no fue tomarse el poder a la fuerza, como lo esperaban sus discípulos, entre ellos Santiago y Juan, quienes se adelantaron a pedir un buen pedazo en la repartición de la torta. Ya se soñaban como los ministros más importantes del nuevo rey de Israel: uno a la derecha y otro a la izquierda. Los demás se disgustaron, no porque descubrieran la incompatibilidad de la petición con el proyecto de Jesús, sino porque ellos esperaban lo mismo: todos estaban tras el puesto de honor al lado del nuevo monarca.

“No saben lo que piden” dijo Jesús. Una expresión parecida a la que utiliza Marcos en el texto de la transfiguración, cuando Pedro le propuso a Jesús hacer tres tiendas (para no bajar a la llanura sino quedarse en el monte por temor a enfrentar el poder)[3]: “En realidad no sabía lo que decía, porque estaban llenos de temor” (Mc 9,6). Parecida también a una de las frases de Jesús en la cruz: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23,34ª).

En realidad estos dos discípulos, así como los demás, no sabían lo que pedían. Con mucha frecuencia también nosotros en nuestras oraciones, no sabemos lo que pedimos. “No sabían que lo que pedían” era contrario a lo que proclamaba Jesús. No habían entendido su mensaje y su proyecto. Todo lo que habían visto y oído a lo largo su formación con el maestro, les había pasado por encima, como el agua a las piedras del río: mojadas por fuera y secas por dentro. No sabían que la propuesta de Jesús estaba lejos del proyecto de los grandes de este mundo, famosos por sus conquistas, sus colonias, su poder. No sabían que en el fondo éso no es otra cosa que psicopatologías camufladas en lo que la historia ha llamado “grandes personalidades”.

Jesús anunciaba el reino y ellos, con un modelo preconcebido de los reinos monárquicos y totalitarios de la época, no permitían ninguna variación, sino que se soñaban haciendo parte de un nuevo grupo de privilegiados. Según el falso sueño de los discípulos, en el reinado de Dios instaurado por Jesús se mantendría el mismo esquema de dominio, configurado sobre la misma relación socioeconómica: amos-siervos, ricos - empobrecidos, dominadores - dominados. ¡Claro si los privilegiados somos nosotros, que venga ese reino rápido!

Primero había que volver a aclarar algo: Ya Él les había dicho que iban a tener problemas y que debían contar con la posibilidad de una muerte violenta, pero no le pusieron mucho cuidado por estar soñando con ese idílico reino. Así que una vez más debía corregir la visión triunfalista, nacionalista y militarista de sus discípulos y recordarles el inminente peligro que corrían: “¿Son capaces de pasar el trago amargo que yo debo pasar y sumergirse en las aguas que yo me he de sumergir?”, les dijo. Porque todos esperaban el triunfo del caudillo y beber gratis la copa de la victoria por ser sus amigos. Pero cuando se trataba de trabajar duro, es más, cuando se trataba de beber el trago amargo y sumergirse en las aguas del dolor, lo pensaban dos veces. Sin embargo estos jóvenes, al memos en ese momento de efervescencia y calor, estuvieron dispuestos a jugársela toda para lograr la victoria y el puesto de honor.

No se trataba de tener méritos para lograr los primeros puestos. Ese detalle no le competía a Jesús; éso no estaba en el “presupuesto”.

El Reino propuesto por Jesús y los reinos de la época sólo se parecían en el nombre, mas no en las categorías. El que quisiera participar del reino propuesto por Jesús debía prescindir de cualquier deseo de dominación. Él hablaba de cambiar no tanto los personajes que dominaban, sino las estructuras internas que mueven al ser humano a dominar a los demás. Sus discípulos pensaban que cambiando el dominador vendrían ventajas tanto para ellos como para todo el pueblo.

“No sabían lo que pedían”. No sabían que por bueno que fuera quien dominara, por muy Hijo de Dios, por muy sabio y muy santo, nada iba  a cambiar si se seguía con los mismos esquemas de dominadores – dominados, amos – esclavos.

La propuesta de Jesús no fue cambiar de personaje dominador, sino cambiar primero el corazón humano y a partir de ahí las estructuras de poder. A cambio de una persona ávida de poder, un líder capaz de servir. A cambio de un monarca absoluto, un líder creativo e impulsador de procesos de libertad.

La novedad del reinado propuesto por Jesús, es el servicio y la entrega a los dominados y esclavizados por los poderes temporales de este mundo. Si como Iglesia seguimos manteniendo las categorías de poder y dominio que maneja este mundo, en el que los reconocidos como jefes tratan despóticamente a sus súbditos y los grandes les hacen ver su autoridad, no tendremos nada que ver con Jesús y nuestras Iglesias no tendrán credibilidad. Sepámoslo de una vez por todas: Si queremos hacer parte del reinado instaurado por Jesús, no nos queda otra alternativa que renunciar a todas las estructuras de poder y ponernos de manera especial al servicio de aquellos marginados y excluidos. Como lo hizo Jesús quien no vino a ser servido sino a servir y a entregar su vida en rescate por muchos.

[1] DREWERMAN Eugen, Clérigos psicodrama de un ideal. Trotta. Valladolid. 1995. 73.

[2] SARTRE Jean Poul, El ser y la nada. En: DREWERMAN E. Op Cit. 74.

[3] Cfr. Domingo 18 del tiempo ordinario ciclo B.

Formato para imprimir

Monición Universal

Preguntas y comentarios a Neptalí Díaz Villán CSsR. :neptalidv@yahoo.com
Temas de mucho interés:

Un reflexión para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones/2006/octubre.htm

Moniciones para la Misa diaria: con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Moniciones para el XXIX domingo

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Misioneros Redentoristas
scalando@scalando.com

"Dando la Vida por la Abundante Redención"

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

Publicado por monicion el 16 de Octubre, 2006, 0:47 Comentarios 57 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para los días del 16 al 18 de octubre de 2006

 

 

Servicios Scalando

 “Dando la Vida por la abundante Redención” Moniciones para la Palabra día por día

 

Moniciones los días del 16 al 18 de octubre de 2006

Lunes 16 de agosto

Santoral:

Monición de Entrada

 

Estas lecturas de hoy nos invitan a que seamos libres, ya que por medio de Jesús somos libres de nuestros pecados, no debemos de caer en la esclavitud del pecado sino que seamos firmes en los caminos de Jesús que nos llevaran a la nueva Jerusalén, además se nos invita a creer en Dios por fe y no porque vimos alguna señal o milagro. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 4, 22-25b. 26-27.31; 5, 1    "No somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre"

 

En esta lectura, Jesús se muestra como nuestra libertad a nuestros pecados, por eso la invitación es a que sigamos firmes en nuestra fe para que seamos libres de todo mal y bendecidos con la libertad y el amor de Dios. Escuchemos con atención esta lectura.

 

Monición al Evangelio: Lucas 11, 29-32   "A la gente de este tiempo no se le dará otra señal que la del profeta Jonás"

 

Alguna gente de hoy día cree en Dios porque se les ha revelado o por medio de un milagro, pero la invitación de este evangelio es a creer por fe de que Cristo vive y que esta presente en cada uno de nosotros, ¿Qué señal mayor puede ser, que la del hijo de Dios muriendo en la cruz?  Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración Universal

 

  1. Por el Papa, los obispos y sacerdotes para que llenos de la bondad del Señor, haga prósperas las obras de sus manos. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los gobernantes y dirigentes de las naciones, para que gobiernen a sus pueblos guiados por la sabiduría y prudencia que nos viene de lo alto. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los enfermos, los necesitados, los que viven solos para que sus súplicas sean pronto atenidas por el Señor. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos los que celebramos esta eucaristía, para que siendo los mandamientos nuestra luz y guía, no nos contentemos solo con ello y vivamos más atentos a las necesidades de los demás. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

Martes 17 de octubre

Santoral:

Monición de Entrada

 

Dos cosas en estas lecturas de hoy, primero se nos sigue presentando a Jesús como lo mas importante y por encima de la ley ya que el es el hijo de Dios, segundo Cristo vino a librarnos de nuestros pecados, haciéndonos libres e invitándonos a que nos mantengamos firmes en nuestra fe, además se nos enfatiza que si vamos a servir lo tenemos que hacer de corazón, que debemos de velar por mantener nuestro alma limpia y despreocuparnos por nuestro físico. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 5, 1-6   "La circuncisión no tiene valor, solamente la fe, que se manifiesta por medio de la caridad"

 

En esta lectura se nos habla de la importancia de la fe y del amor que le tengamos a Dios, mas importante que cumplir la ley por completo, ya que si amamos y creemos en Cristo, podremos seguir fielmente los caminos que él quiere que sigamos. Escuchemos con atención esta lectura.

 

Monición al Evangelio: Lucas 11, 37-41   "Den limosna de lo que tienen y todo lo de ustedes quedará limpio"

 

Dios no ve cuento des en lo material,  la cantidad, lo mas importante para el es la intención cuando las cosas salen de los mas profundo de nuestro corazón.  Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración Universal

 

  1. Por el Papa, los obispos y sacerdotes para que enfaticen la importancia de la fe y el amor en todos los cristianos. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los gobernantes para que tomen decisiones que sean a favor de los pobres y mas abandonados, olvidándose de lo material. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los enfermos y aquellos que sufren algún mal del alma o del cuerpo, para que encuentren dentro del rebaño de Dios esas fuentes de tranquilidad y reposo. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos los aquí reunidos para que veamos en cada Eucaristía un anticipo de la mesa que Dios nos tiene preparada, e invitemos continuamente a otros a esta mesa. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

Miércoles 18 de octubre

Santoral:

San Lucas, el Evangelista

 

Monición de Entrada

 

En las lecturas de hoy se nos invita a tener plena confianza en Dios, ya que el siempre esta con nosotros y nos ayuda en nuestros momentos difíciles, además se nos invita también a unirnos a grupo de obreros que sirven a Dios llevando su palabra, es mucho el trabajo pero los obreros son pocos.  Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: II Timoteo 4, 9-17ª   "Sólo Lucas está conmigo"

 

Dios reconoce a los suyos y los bendice con su presencia, no debemos de temer a nada porque si el esta con nosotros, quien puede contra nosotros. Escuchemos con atención este mensaje.

 

Monición al Evangelio: Lucas 10, 1-12   "La mies es abundante y los obreros son pocos"

 

Nosotros hoy estamos enviados a llevar el mensaje de Dios como bautizados que somos, por eso debemos de ser misioneros valientes, portavoces de ese mensaje de paz que Dios nos trae. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración Universal

 

  1. Por toda la Iglesia, para que su actitud y testimonio, muestren al mundo que el Espíritu Santo habita en nosotros. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos los que trabajan por amor al Señor, especialmente los misioneros, para que acepten libremente su responsabilidad, sin esperar el éxito, ni la utilidad. Roguemos al Señor.

 

  1. Para que sepamos vivir con serenidad y fortaleza la realidad de cada día, aunque nos parezca amarga, sin sentido, e incluso, a veces no seamos capaces de comprenderla. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos nosotros, que traemos el corazón tan lleno de peticiones; que tengamos la seguridad de que el Espíritu del Señor está actuando para que se vean resueltos nuestros problemas. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Contacta a Eduardo: eduardo2345@myway.com

 

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones.htm

Moniciones para la Misa diaria: http://www.scalando.com/moniciones/diarias/index.htm  con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo28.htm

Moniciones para el domingo:

http://www.scalando.com/moniciones/cicloB/ordinario/domingo28.htm

 

 

Misioneros Redentoristas

Provincia de San Juan

 

 

Publicado por monicion el 15 de Octubre, 2006, 8:34 Comentarios 22 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para los días del 12 al 14 de octubre de 20056

 

Moniciones los días del 12 al 14 de octubre de 2006

 

Jueves 12 de octubre

Santoral: Fiesta de Nuestra Señora del Pilar

Monición de Entrada

 

Las lecturas de hoy en primer lugar nos traen una pregunta que nos debemos de hacer todos ¿Cuando el Espíritu de Dios se manifiesta en cada uno de nosotros lo hace por cumplir con la ley o por nuestra fe?, pensemos en eso y analicemos si Dios actúa por fe o por nuestro cumplimiento, una cosa si es segura que si pedimos con fe una cosa a Dios, ten la confianza que lo recibirás si así es la voluntad de Dios. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 3, 1-5   "¿Han recibido el Espíritu Santo por haber hecho lo que manda la ley de Moisés, o por haber creído en el Evangelio?"

 

Si Dios nos concede algo debemos cuestionarnos si lo hace por nuestra fe en su misericordia o por que simplemente nos complace por haber cumplido con la ley que nos ha dado, ciertamente el nos premia por cumplir con sus mandamientos pero lo mas importante es la fe ya que sin fe como vamos a creer que Dios nos dará lo que pedimos. Escuchemos con atención este mensaje.

 

Monición al Evangelio: Lucas 11, 5-13   "Pidan y se les dará"

 

Jesús relata a los apóstoles la misericordia infinita de Dios, diciéndonos que si le pedimos el nos dará y si lo necesitamos ahí estará con los brazos abierto como Padre amoroso que es, por eso no tengamos reparo de pedirle porque si le pedimos con fe, es seguro que si nos conviene nos lo dará. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración de los Fieles

 

  1. Por la Iglesia, primera evangelizadora y misionera, para que hoy, y siempre, renueve su compromiso de amor a los demás. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todas las personas que desinteresadamente han puesto su vida al servicio de los pobres, para que el Señor les dé fuerza y alegría a fin de llevar a cabo una tarea tan importante. Roguemos al Señor.

 

  1. Por las familias, para que regalando su entrega, su disponibilidad, su amor; y enseñando a sus hijos, con su ejemplo, contribuyan a la creación de un mundo mejor. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos los estamos aquí, para que seamos luz ante los demás, acogiendo la Palabra de Dios, convirtiéndonos y amando sin condiciones. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

Viernes 13 de octubre

Monición de Entrada

 

Las lecturas hacen mucho énfasis a la fe como lo más importante para todos nosotros los cristianos, es por la fe que debemos vivir ya que si es así seremos bendecidos por Dios, además que si ponemos la confianza plena en Dios, quien podrá contra nosotros. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 3, 7-14   "Los que viven según la fe serán bendecidos, junto con Abrahán, que le creyó a Dios"

 

En esta lectura se nos presenta la fe como el motivo de nuestras vidas como cristianos, nosotros debemos de vivir según nuestra fe en Dios y no aferrarnos tanto a lo que dice la ley, porque al final Dios tomara encuentra nuestra fe y como hemos obrado aquí en la tierra. Escuchemos atentos este mensaje.

 

Monición al Evangelio: Lucas 11, 15-26   "Si yo expulso a los demonios con el poder de Dios, eso significa que el Reino de Dios ha llegado a ustedes"

 

En aquel tiempo algunas personas al ver que Jesús expulsaba demonios pensaba que hacia brujería o algo así, pero los que tenemos la fe puesta en Dios sabemos que eso es posible y que a través de su misericordia él hace otras cosas por nosotros. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración de los Fieles

 

  1. Por el Papa, los obispos y sacerdotes para que llenos de la bondad del Señor, haga prósperas las obras de sus manos. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los gobernantes y dirigentes de las naciones, para que gobiernen a sus pueblos guiados por la sabiduría y prudencia que nos viene de lo alto. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todas las personas que no creen en Dios para que la palabra de Dios viva y eficaz, les penetre como espada de doble filo y les haga descubrir el mensaje de Cristo. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los jóvenes, para que fiados de la palabra de Jesús, estén dispuestos siempre a darse a Él por completo. Roguemos al Señor.

 

Formato para imprimir

 

Sábado 15 de octubre

Santoral: San Calixto, Papa y Mártir

Monición de Entrada

 

Las lecturas de hoy nos presentan la unidad que tenemos todos los cristianos con Jesús, de que somos hijos de Dios por medio de el, además Jesús da importancia, nos invita a que escuchemos la palabra de Dios y que la pongamos en practica.  Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 3, 22-29   "Todos ustedes son hijos dé Dios por la fe"

 

Por medio del bautismo nos hacemos hijos de Dios y es por fe que esta unión se logra, no importa que no seamos de la misma familia, país, etc, porque nos une la fe, todos somos hermanos por medio de Jesús. Escuchemos con atención este mensaje.

 

Monición al Evangelio: Lucas 11, 27-28    "Dichosa la mujer que te llevó en su seno"

 

En esta lectura, Jesús pone importancia al creer, a el le dicen que dichoso el vientre que lo llevo pero Jesús dice dicho es el que escucha la palabra y la pone en practica, escuchar es mas que ver. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración de los Fieles

 

  1. Ilumina a tu Iglesia: al Papa, a los obispos, sacerdotes y todos los que trabajan en la propagación de la Buena Noticia, para que a través de ellos llegue tu luz al mundo. Roguemos al Señor.

 

  1. Ilumina también a los que deben dirigir los pueblos de la tierra para que fomenten la paz y la armonía entre todos. Roguemos al Señor.

 

  1. Ilumina a los que andan confusos, los que no te encuentran, los que se alejaron, los que sufren crisis de fe, para que al superar esos momentos difíciles salgan con una mayor fe en Jesucristo. Roguemos al Señor.

 

  1. Danos, Padre, personas capaces de responder a tu llamada y reflejen la Luz que tu nos mandas para guiar a tu pueblo hacia el encuentro con Cristo. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Contacta a Eduardo: eduardo2345@myway.com

 

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones.htm

Moniciones para la Misa diaria: http://www.scalando.com/moniciones/diarias/index.htm  con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo28.htm

Moniciones para el domingo:

http://www.scalando.com/moniciones/cicloB/ordinario/domingo28.htm

 

 

Misioneros Redentoristas

Provincia de San Juan

 

 

Publicado por monicion el 10 de Octubre, 2006, 22:02 Comentarios 11 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para el XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B

Moniciones para la Misa

XXVII Semana del Tiempo Ordinario

Ciclo B

Autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.              Fuente: www.scalando.com

Guayama, Puerto Rico
15 de octubre de 2006
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Santos

 
 
 

Beatos

 

Mártires

  Noticias C.Ss.R.

Liturgia

 
   
   
FAMILIAR
JUVENIL
VOCACIONAL
PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL REDENTORISTA
MADRES REDENTORISTAS
OBLATAS
C.Ss.R (ROMA)
C.Ss.R (MUNDO)

TESTIMONIOS

Boletín Vocacional

Casa San Juan Neumann

Direcciones electrónicas de los Redentoristas de la Provincia

Páginas de la Congregación en el mundo

¡Hola!  Espero se encuentre bie.
"Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro" (2 Tim 1, 2)

Las lecturas del XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario

Monición de entrada:

Hermanos y hermanas nos encontramos en el Vigésimo octavo domingo del tiempo ordinario.  Las lecturas bíblicas de este domingo nos hablan sobre la sabiduría, que vale más que cualquier cosa material.  Nosotros sabemos que Cristo es la Sabiduría de Dios y Él nos invita  a vivir nuestra fe generosamente.  Esto implica renunciar a las cosas que son obstáculos entre Dios y nosotros.  Nos exige generosidad y amor.  Abramos nuestros corazones a esta Sabiduría mientras cantamos para recibir a los ministros de esta Eucaristía.

Primera lectura: Sab 7, 7-11 (En comparación con la sabiduría no estimé la riqueza)

La sabiduría es mejor que todos los bienes materiales o humanos.  Ella y sus dones los alcanzamos por medio de la oración.  Escuchemos.

Segunda lectura: Hb 4, 12-13 (La palabra de Dios es eficaz y nos juzga)

En la primera lectura veíamos la superioridad de la sabiduría.  La carta a los hebreos dice que la Palabra de Dios es eficaz y penetrante.  Ella conoce todo, hasta los secretos del corazón.  Esa Palabra es la que nos juzga.  Pongan mucha atención.

Tercera lectura: Mc 10, 17-30 (breve 17-27) (Vende lo que tienes y sígueme)

Continuamos hoy con la proclamación evangélica de Marcos 10 en que Jesús instruye a sus discípulos mientras van subiendo con Él a Jerusalén.  El domingo pasado era el tema de la fidelidad conyugal, hoy es la pobreza voluntaria por el seguimiento de Cristo.  De pie por favor para entonar el Aleluya.

Oración Universal

1.    Por el Papa N. y por nuestro Obispo N.: para que Dios les dé su Espíritu de sabiduría y así puedan fortalecer a la Iglesia en el amor y en la unidad. Roguemos al Señor.

2.    Por las naciones ricas: para que sientan el deber de compartir sus recursos con los pueblos más necesitados.  Roguemos al Señor.

3.    Por nuestras autoridades: para que sirvan a cada uno con justicia y no se vean tentados de ayudar solamente al rico y a los poderosos. Roguemos al Señor.

4.    Por nuestros catequistas: para que reciban nuestro apoyo y cooperación en su gran labor de formación cristiana.  Roguemos al Señor.

5.    Por nuestros jóvenes: para que puedan responder con generosidad a la llamada del Señor a seguirle en la vida religiosa y/o sacerdotal. Roguemos al Señor.

6. Por cada uno de nosotros reunidos en esta asamblea: para que no caigamos en la tentación de servirnos a nosotros mismos y nos fiemos de la palabra de Cristo, el Maestro. Roguemos al Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 388)

Gracias a ti, Señor Jesús, porque tu mirada amiga nos invita

a seguirte en pobreza voluntaria al servicio del reino de Dios.

Con manos libres, ligeras de peso y vacías de todo, podremos

caminar a tu lado con un corazón pobre y totalmente disponible.

Ayúdanos, Señor, a romper con todo lo que nos ata y avasalla

dejando nuestras calculadas seguridades, teniendo fe, arriesgando

y siguiéndote con lo puesto al paso alegre de tu desprendimiento.

Tú que haces posible lo que al hombre parece imposible,

danos tu Espíritu de fortaleza para llevar a cabo la tarea

de ordenar toda nuestra vida en función de los valores del reino.

Así mereceremos la herencia que prometes a la pobreza.

Amén.

Formato para Imprimr

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez, C.Ss.R.
Temas de mucho interés:

Una meditación para cada día del mes  http://www.scalando.com/meditaciones/2006/octubre.htm

Moniciones para la Misa diaria: con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo 28.htm

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Misioneros Redentoristas
scalando@scalando.com

"Dando la Vida por la Abundante Redención"

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

Publicado por monicion el 9 de Octubre, 2006, 16:55 Comentarios 21 | Comentar | Referencias (0)

Homilía para el XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B

 
¡Hola!  Espero se encuentre bie.
"Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro" (2 Tim 1, 2)

Las lecturas del XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario

… luego ven y sígueme

Sabiduría es saborear la vida, es saber vivir en armonía con el mundo, con los demás seres humanos y con Dios. La sabiduría no excluye el conocimiento erudito de las ciencias, por el contrario, lo utiliza como un recurso importante. Pero ser sabio no equivale a ser un científico. La sabiduría es más un conocimiento de la vida, de Dios y de todo lo necesario para vivir bien y ser feliz. Sabiduría y felicidad van de la mano.

Aquí la experiencia de todo ser humano es valiosa. Si tratamos de vivir bien al final todos podremos decir algo sobre la vida y sobre cómo vivir mejor como seres humanos. Las escuelas literarias y los maestros de Israel, recogieron la sabiduría popular (refranes, dichos, opúsculos, proverbios, sanciones, máximas, aforismos, etc.) y la consignaron en distintos textos. En la literatura sapiencial judía tenemos libros tales como: los Proverbios, Eclesiastés, Salmos, Sabiduría, etc. Se buscaba que los miembros del pueblo los estudiaran, aprendieran y vivieran en una armonía necesaria que les permitiera ser felices en su entorno vital.

El punto de referencia para las reflexiones sapienciales era el Pentateuco, Torá o Ley de Dios (o sea los libros Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio). Según los rabinos, ahí estaba la clave para vivir bien y ser feliz. Si alguien quería ser sabio, debía estudiar la Torá, no tanto para aprenderla de memoria, sino para ponerla en práctica. No tanto para acumular conocimiento y ser reconocido por el pueblo como una persona erudita, sino para que penetrara en la mente y el corazón y transformara la vida, pues, como dice la carta a lo Hebreos (2da lect.): La Palabra es viva y eficaz, más incisiva que espada de dos filos. Se trataba de adquirir, iluminados por la Torá, el punto máximo de madurez humana para conocerse así mismo como criatura y a Dios como creador. Para aceptar la humanidad propia y la de los demás seres humanos.

Desde esta perspectiva, la sabiduría es lo máximo a lo que un ser humano puede aspirar. De nada vale todo el conocimiento científico, todas las riquezas del mundo, toda la fama y todo el poder, la salud y la belleza, si no se sabe vivir en armonía con Dios, con los demás seres humanos y con el mundo, si no se aprende a amar, a disfrutar y a ser felices.

En aquella época era normal acudir a los maestros para recibir claves de vida. El evangelio nos presenta a un hombre que salió a encontrarse con el Maestro del Camino, con el fin de pedirle una clave para alcanzar la vida eterna. Desde la propuesta evangélica, tanto la vida eterna como el Reino de Dios, no son exclusivamente promesas para la otra vida después de la muerte. Son potencias para convertirlas en acto, utopías para hacerlas realidad aquí y ahora, con proyección trascendental. Es decir que tenemos la posibilidad de vivir la vida eterna y el Reino de Dios desde ya. “¿Cómo poseer la vida eterna?”, fue la pregunta del hombre a Jesús.

Lo primero que hizo Jesús fue remitirlo a la bondad de Dios, pues nuestra bondad es sólo participación de la bondad de Dios. Ningún ser humano es pura bondad. Luego lo remitió a los mandamientos, cosa que hubiera hecho cualquier maestro judío y le recordó de manera especial aquellos que están más relacionados con el prójimo: no matar, no robar, no cometer adulterio, no acusar en falso, honrar padre y madre, es decir, no ser injusto. Desde Jesús el primer paso para encontrar a Dios es encontrar al hermano y establecer progresivamente, una relación de fraternidad. Pues como dijo Mário Oliveira: “Solamente cuando esta relación de fraternidad es efectiva, es cuando Dios es honrado y venerado, y la fe cristiana se convierte en un acontecimiento verdadero”[1]

Se suponía que la clave para una vida eterna, sabia y feliz, era la Torá. Pero este hombre del evangelio, aunque la cumplía a cabalidad desde muy joven, no estaba contento, no se sentía pleno. Tenía una sed humana más fuerte de crecer, de ser más, de buscar algo más en la vida. “Todo esto lo he cumplido desde muy joven”, le respondió…

Jesús fijó su mirada en él, le amó y le propuso algo más. Él más que nadie sabía que no bastaba con cumplir los mandamientos. Él más que nadie sabía que los mandamientos son unos mínimos para cualquier ser humano, inclusive para los no creyentes. Como realmente este hombre quería algo más, Jesús le propuso unirse al Reino que él construía. Hacer parte de la causa por la cual él vivía y moriría más tarde.

“Sólo te hace falta una cosa: vete a vender todo lo que tienes y dale el dinero a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme,” le dijo Jesús. Pero, como dice el popular poema español: “poderoso caballero es don dinero”, al oír ésto, el hombre puso mala cara y se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

Jesús no le propuso un rito ni tomar alguna pócima que le permitiera poseer la vida eterna. No hubo ningún “ábrete sésamo” para encontrar los tesoros del Reino. Hubo una propuesta que implicaba toda la vida. Pero no fue aceptada. El dinero compartido pudo ser un instrumento para adquirir un tesoro en el cielo, pero en este caso no fue así. En este caso el hombre optó por el dinero. Pudo más su apego a las riquezas que la propuesta de Jesús.

El hombre, desde su posición privilegiada, tuvo una sed de perfección y unos arrebatos de santidad. Suele ocurrir algunas veces cuando leemos historias de santos, cuando participamos de un retiro, de una jornada intensa de oración, de una Semana Santa, o cuando salimos, con la ayuda de Dios, de alguna dificultad.  Deseos que muchas veces, como la semilla que cayó entre abrojos (Mc 4,18), nacen con muchas ganas, pero las promesas engañosas de la riqueza y las demás pasiones juntas, terminan ahogándolos. Si realmente buscamos algo más, si realmente queremos seguir a Jesús y ser santos como Dios es santo (Lev 11,44), misericordiosos como Dios es misericordioso (Lc 6,36), sepamos que la propuesta será siempre la misma: desprendimiento y disponibilidad para poner al servicio de la humanidad lo que somos y tenemos.

Se fue y Jesús no podía detenerlo, nunca detuvo ni obligó a nadie; anunció a todos la Buena Nueva y les ofreció su camino, pero no podía minimizar la radicalidad de su proyecto con el fin de ganar adeptos. Lo miró y lo amó sinceramente como ser humano, apreció su deseo de participar en la vida eterna, pero lo dejó marchar libremente cuando así lo quiso.

Luego dirigió su mirada alrededor, al panorama, como quien contempla la vida, como quien va descubriendo el corazón humano. Quedaban sus discípulos, quienes estaban con él, pero su corazón lo tenían en otra parte. A ellos les hizo este comentario: “¡Qué difícil va a ser que los que tienen la riqueza entren al Reino de Dios!” Hemos dicho que cuando se habla de Reino de Dios no hablamos exclusivamente de la otra vida.

Jesús no habló ahí de la salvación o la condenación después de esta vida, sino de la dificultad que tenían los que poseían riqueza para unirse a su causa. Para reforzar esa idea acudió a una exageración: “Hijos, ¡qué difícil es entrar al Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre al Reino de Dios.”

¿Quiénes han hecho los cambios históricos? ¿Los de arriba? ¿Quiénes han realizado verdaderos cambios estructurales, transformaciones sociales, políticas, religiosas, culturales y económicas? ¿Los que tienen el poder? No. Los que tienen el poder no lo quieren soltar. Los que tienen la riqueza buscan conservarla de cualquier manera. Es muy difícil que acepten un nuevo orden.

Y no se trataba solamente de los que tenían riqueza efectivamente, sino de la natural codicia que habita en el corazón humano. Codicia que animaba también a los discípulos, quienes esperaban no solo alguna contraprestación por el seguimiento, sino un puesto privilegiado en el reino que soñaban.

Si en todo ser humano hay codicia, deseos de poder, afán de riqueza en mayor o en menor grado, si ellos mismos que estaban con Jesús, aunque eran pobres, esperaban ser ricos… ¿entonces quién puede salvarse?, preguntaron sus discípulos. Esta vez la mirado la dirigió a ellos. “Para los hombres esto es imposible, pero no para Dios, porque para Dios todo esto es posible”, les respondió. Si permitimos que Dios entre en nuestra vida, si ensanchamos el corazón para que la bondad infinita entre a nosotros, seremos capaces de pasar por el ojo de una aguja y entrar en el Reino de Dios.

Vender todo y dárselo a los pobres, no podría ser tomado literalmente a tal punto de quedarnos en la calle por ser “generosos”, o tal vez por irresponsables con nosotros mismos. A nadie se le ocurriría hoy cortarse una mano, un pie, o sacarse un ojo, si cualquiera de esos miembros pusiera en peligro la fidelidad al mensaje (Mc 9,43-48 /Mt 5.29-30). A nadie se le ocurriría odiar a padre y madre, sería además contrario al mismo evangelio (Lc 14,26). Éstos, como muchos otros textos, establecen condiciones de seguimiento dentro de la categoría de formulaciones extremas. Quieren expresar la radicalidad de la opción por Jesús, en las condiciones de vida denigrante a que se ven forzados muchos seres humanos.

Algunos dicen que dejarlo todo y seguir a Cristo, es una invitación para los religiosos y religiosas, quienes hacen votos, o los llamados consejos evangélicos Pero la propuesta de Jesús no fue ni un consejo, ni menos para una élite especial, sino para todo aquel que quisiera seguirlo.

Ésta no es una defensa del descuido ni de la mediocridad, con la que muchos asumen la vida sin preocuparse por su bienestar y el de su familia. No es un llamado a multiplicar la pobreza ni a sumarnos a las masas de indigentes. No es un llamado a derrochar irresponsablemente todo lo que se adquiere, ni a dar a todo el que pide sabiendo que hay personas que se aprovechan de la generosidad de la gente. No es una exaltación de la miseria ni de la carencia de bienes como un valor. Jesús mismo no fue un asceta que pasara ayunando todo el tiempo. Por el contrario, los evangelistas lo presentan muchas veces disfrutando la vida en fiestas (Jn 2,1ss) y en banquetes (Lc 7,36; 11,37; 14,1; 9,12. Mc 2,15; 7,1. Mt 9,10; 11,18. Jn 21,9). No sólo se dejó invitar sino que invitó y presentó la relación Dios - ser humano, con un banquete (Jn 6,1-15; Lc 15,23; Mt 22,4).

Ésta es una invitación a optar por una forma de vida que no esté dominada por el dinero, sino por Dios. A que nunca nos consideremos propietarios exclusivos de nada y que pongamos a disposición de los demás lo que somos y tenemos, especialmente a favor de aquellos a quienes nuestra sociedad les niega los derechos fundamentales. Los pobres, los más necesitados de la generosidad humana.

“El mensaje de Jesús plantea una alternativa al poder que en este mundo ejercen la riqueza y el dinero. Allí donde éstos se erigen en valores supremos, todo queda supeditado a ellos: el rasero por el que se miden los seres humanos es su capacidad adquisitiva, no su propia dignidad; lo que cuenta es el lucro y la ganancia, no el bien del hombre; el summum de la felicidad está en poseer sin freno ni medida, alcanzar el máximo poder y subir socialmente lo más alto posible; y las relaciones hu­manas se tornan opresivas y competitivas. Donde reinan el dinero y la riqueza, reinan la inhumanidad y la injusticia.

En cambio, donde se asume y se vive el mensaje de Jesús, se produce el efecto contrario: el valor supremo es el hombre a cuyo bien se supedita todo; lo que cuenta es la dignidad humana, no el dinero o los bienes materiales que se poseen; lo que hace feliz es el amor, que se traduce en generosidad, solidaridad y entrega; y las relaciones humanas se vuelven cordiales, respetuosas, justas y fraternas. Donde reina el mensaje de Jesús, reina Dios y con él la libertad, la justicia y la paz.”[2]

De esta manera haremos parte del Reino de Dios promovido por Jesús y seremos capaces de abrir caminos nuevos en nuestra historia,  para crear entre todos, con la ayuda de Dios, una nueva humanidad. “Para los hombres esto es imposible pero no para Dios, porque para Dios todo esto es posible.”


[1] DE OLIVEIRA Mário, ¡Fátima nunca más! Ed. Campo das Letras, Portugal 1999. En: RELAT 223.

[2] CAMACHO ACOSTA Fernando, Jesús, el dinero y la riqueza. En: Revista Latinoamericana de Teología, RELAT 248.

Formato para imprimir

Moniciones y oraciones de los fieles

Preguntas y comentarios a Neptalí Díaz Villán CSsR. :neptalidv@yahoo.com
Temas de mucho interés:

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones/2006/septiembre.htm

Moniciones para la Misa diaria: con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Moniciones para el XXVIII domingo

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

Misioneros Redentoristas
scalando@scalando.com

"Dando la Vida por la Abundante Redención"

Publicado por monicion el 9 de Octubre, 2006, 16:48 Comentarios 46 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para los días del 9 al 11 de octubre de 2006

Moniciones los días del 9 al 11 de octubre de 2006

 

Lunes 9 de octubre

Monición de Entrada

 

En estas lecturas de hoy vemos que lo mas importante para nosotros es seguir a Dios y no a los hombres, es importante reconocer el la palabra de Dios como la única y verdadera, además, también se nos enfatiza el mandato de Dios amar a nuestro prójimo y de amarlo a él con mucha fe y confianza. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 1, 6-12  "No he recibido ni aprendido de hombre alguno el Evangelio, sino por revelación de Jesucristo"

 

Hoy día hay muchos libros y personas que quieren poner la fe de los demás en peligro, pero esta lectura nos invita a ser fuertes y aceptar el evangelio que Jesús nos ha dejado, ya que es la única palabra verdadera y llena de mucho amor. Escuchemos con atención esta lectura.

 

Monición al Evangelio: Lucas 10, 25-37   "¿Quién es mi prójimo?"

 

Muchos de nosotros los cristianos nos hacemos esta pregunta, y creemos que nuestro prójimo es solamente aquel que nos hace el bien, pero realmente no es así porque todos los que nos rodean amigos o enemigos son nuestro prójimo y por eso debemos de amarlos siempre, así como Jesús nos ama a nosotros. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

Oración de los Fieles

 

  1. Por la Iglesia, primera evangelizadora y misionera, para que hoy, y siempre, renueve su compromiso de amor a los demás. Roguemos al Señor.

 

  1. Por las familias cristianas para que el Amor, el principal mandamiento de Dios, sea el que aglutine y una a los esposos, padres e hijos, abuelos y nietos. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todas las personas que han sido llamadas a vivir en el silencio y la soledad con Dios; para que no se cansen de orar; ya que la acción y la contemplación no pueden separarse. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos los estamos aquí, para que seamos luz ante los demás, acogiendo la Palabra de Dios, convirtiéndonos y amando sin condiciones. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

 

Martes 10 de octubre

Monición de Entrada

En las lecturas de hoy se nos invitan a responder al llamado que Dios nos hace de llevar la buena nueva por el mundo entero, eso incluyendo a las personas que quizás no creen, además no debemos de vivir la vida apresurados, queriendo hacer todo sino busquemos hacer siempre la voluntad de Dios. Puestos de pie, cantamos mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 1, 13-24   "Quiso revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara entre los paganos"

 

Dios nos llama a llevar su palabra dondequiera que vallamos así como Jesús lo hizo, así como los apóstoles lo hicieron, esto sin importar lo difícil que sea predicarles algunas personas o por el miedo al desprecio. Escuchemos con atención esta lectura.

 

Monición al Evangelio: Lucas 10, 38-42   "Marta lo recibió en su casa. María escogió la mejor parte"

 

Jesús visita a Marta, ella estaba desesperada haciendo los quehaceres, sin embargo Maria, hermana de Marta vio a Jesús y se sentó a escuchar su palabra, esto nos invita a que debemos dedicar tiempo a Dios y no a las cosas del mundo, porque Dios es mas importante que todo lo que existe. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

 

Oración de los Fieles

 

  1. Por la Iglesia, para que sea la iglesia de los pobres, de los sin voz, de los débiles, los sencillos. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos los países dominados por la pobreza, la incomprensión, la tiranía; para que no nos olvidemos que los bienes de la tierra son de todos. Roguemos al Señor.

 

  1. Padre, hazte presente ante los sabios y entendidos, para que haciéndose humildes ante tu mensaje, acojan tu palabra de salvación. Roguemos al Señor.

 

  1. Por todos los que nos hemos reunido para celebrar esta eucaristía, para que vivamos alegres, trabajando por nuestra fidelidad al evangelio, intentando tener un mismo pensar y un mismo sentir. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

Miércoles 11 de octubre

Monición de Entrada

Las lecturas de hoy vemos como aquello que es positivo para la proclamación de la palabra de Dios es reconocido por él, no debemos de tener miedo de llevar el mensaje porque Dios siempre esta en medio de nosotros, además se nos presenta la oración del Padre Nuestro como la oración mas completa que puede haber. Puestos de pie, cantamos mientras recibimos al celebrante.

 

Monición 1era lectura: Gálatas 2, 1-2.7-14   "Reconocieron la gracia que me había sido dada"

 

La palabra de Dios no es solamente para los que creemos sino para todos, por eso de vemos de ser valientes y llevar la buena nueva aquellas personas que no creen para que de esa manera a través de nuestra entrega puedan haber mas personas que se conviertan al Evangelio. Escuchemos con atención esta lectura.

 

Monición al Evangelio: Lucas 11, 1-4   "Señor, enséñanos a orar"

 

Los apóstoles querían aprender a orar, Jesús les presenta la oración del Padre Nuestro, oración que resume el amor y fidelidad que le debemos tener a Dios. Antes de escuchar el Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

Oración de los Fieles

 

  1. Por el Papa, los obispos y sacerdotes, que no cesen de denunciar aquellas conductas que nos alejan del Reino de Dios. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los gobernantes para que Dios los ilumine en la toma de decisiones, para que estas vayan en favor de su pueblo. Roguemos al Señor.

 

  1. Por los oprimidos, hambrientos, cautivos. Por los que ya se doblan, los que sufren para que el aliento del Señor colme sus necesidades a través de sus manos que son la Iglesia. Roguemos al Señor.

 

  1. Por nosotros, presentes en esta eucaristía –y por todos aquellos que no pudieron o no quisieron venir— para que el Señor Jesús nos recompense con su paz, amor y alegría. Roguemos al Señor.

Formato para imprimir

 

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Contacta a Eduardo: eduardo2345@myway.com

 

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones.htm

Moniciones para la Misa diaria: http://www.scalando.com/moniciones/diarias/index.htm  con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo28.htm

Moniciones para el domingo:

http://www.scalando.com/moniciones/cicloB/ordinario/domingo28.htm

www.scalando.com

Publicado por monicion el 8 de Octubre, 2006, 21:10 Comentarios 15 | Comentar | Referencias (0)

Moniciones para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario

Jueves 5 de octubre

Santoral:

Nuestra Señora del Rosario

7 de octubre de 2006

Monición de Entrada

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, hubieron tiempos difíciles de guerra y fue la intercesión de esta virgen que pudieron salir victoriosos, de la misma manera pedimos su intercesión para que en medio de tentaciones nos proteja y nos arrope con su santo manto. Puestos de pie, cantamos, mientras recibimos al celebrante.

Monición 1era lectura: Job 42, 1-3.5-6.12-16  "Ahora te han visto ya
mis ojos, por eso me retracto"

Vemos que al final de todo, Job queda bendecido por Dios ya que
reconoció que era una mínima parte al lado de Dios, ya que el es todopoderoso,
aquellos que así lo reconozcamos seremos bendecidos por siempre así
como Dios hizo con Job. Escuchemos con atención este mensaje

Monición al Evangelio: Lucas 10, 17-24 "Alégrense de que sus nombres
estén escritos en el cielo"

Este evangelio nos invita hacer sencillos así como Jesús lo fue ya que
de esta manera Dios se manifestara en nosotros y  nos llenara de mucha
alegría porque su espíritu esta con nosotros. Antes de escuchar el
Santo Evangelio nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

Oración Universal

1. Por la Iglesia para que nunca tenga miedo de proclamar la verdad.
Roguemos al Señor.

2. Por los gobernantes para que se preocupen mas por lo que necesita el
pueblo. Roguemos al Señor.

3. Por los que sufren para que tu les des consuelo. Roguemos al Señor.

4 .Por los aquí reunidos para que vivan en fraternidad unos con los
otros. Roguemos al Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 630)

Dios de los pobres, de los humildes y de los olvidados,

Hoy te bendecimos con María de Nazaret, la madre de Jesús,

Porque tu misericordia llega a tus fieles de generación

En generación, invirtiendo el viejo orden establecido

Y haciendo justicia a los menospreciados y los oprimidos.

 

Con María ha llegado un cambio decisivo en la historia,

Al  encarnarse Cristo en la vida y conciencia de los pobres,

Destinatarios preferidos de la liberación mesiánica de Dios.

¡Gracias, Señor! Ayúdanos a asimilar los valores de tu reino:

Pobreza y vacío de sí mismo en vez de prepotencia y orgullo,

Fraternidad y solidaridad en vez de explotación y dominio.

Amén.

Formato para imprimir Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Contacta a Eduardo: eduardo2345@myway.com

 

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones.htm

Moniciones para la Misa diaria: http://www.scalando.com/moniciones/diarias/index.htm  con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo27.htm

Moniciones para el domingo:

http://www.scalando.com/moniciones/cicloB/ordinario/domingo27.htm

 

Misioneros Redentoristas

Provincia de San Juan

Publicado por monicion el 5 de Octubre, 2006, 22:41 Comentarios 23 | Comentar | Referencias (0)

XXVII Semana del Tiempo Ordinario -Ciclo B

 

Moniciones para la Misa

XXVII Semana del Tiempo Ordinario

Ciclo B

Autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.              Fuente: www.scalando.com

Guayama, Puerto Rico
8 de octubre de 2006
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Santos

 
 
 

Beatos

 

Mártires

  Noticias C.Ss.R.

Liturgia

 
   
   
FAMILIAR
JUVENIL
VOCACIONAL
PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL REDENTORISTA
MADRES REDENTORISTAS
OBLATAS
C.Ss.R (ROMA)
C.Ss.R (MUNDO)

TESTIMONIOS

Boletín Vocacional

Casa San Juan Neumann

Direcciones electrónicas de los Redentoristas de la Provincia

Páginas de la Congregación en el mundo

¡Hola!  Espero se encuentre bie.
"Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro" (2 Tim 1, 2)

Las lecturas del XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

Monición de entrada:

Hermanos y hermanas, muy buenas noches (días, tardes).  El ser humano está hecho para vivir en la unidad y para la hermandad de fe en Jesús.  Como somos humanos y cristianos, crecemos y vivimos no aisladamente sino en comunidad.  La base de toda comunidad humana es la familia y por eso la Iglesia exhorta a los matrimonios a la fidelidad.  Muchas veces esto es difícil, pero Jesús, por su pasión y muerte, nos da la fuerza necesaria.  Como hermanos y hermanas en Cristo, empecemos esta Liturgia cantando con alegría.

Primera lectura: Gn 2, 18-24 (Serán los dos una sola carne)

En este segundo capítulo del libro del Génesis, meditaremos en el poder creativo de Dios y su plan para constituir comunidad.  “no está bien que el hombre esté solo”.  Hombre y mujer tienen el mismo origen y un fin común.  Escuchemos.

Segunda lectura: Hb 2, 9-11 (Santificador y santificados proceden del mismo)

Según la carta a los Hebreos, Cristo es superior a los ángeles, pero no está separado de los seres humanos.  Quien santificó a todos tiene el mismo origen que los santificados; por eso somos hermanos.  Ahora Cristo está glorificado por su pasión y muerte y nos abrió el camino hacia el Padre.

Tercera lectura: Mc 10, 2-16 (No separe el hombre lo que Dios ha unido)

El texto evangélico de hoy nos explica que Dios ha creado al ser humano hombre y mujer y en su unión matrimonial uno y otro se enriquecen y se complementan mutuamente.  La unión es sagrada y nada ni nadie debe separarla.  Pongamos atención a este mensaje, pero antes entonemos el Aleluya.

Oración Universal

1.    Por todos los cristianos: para que fieles al Maestro, aparezcan ante el mundo como sal de la tierra y luz que alumbra en las tinieblas.  Roguemos al Señor.

2.    Por nuestros matrimonios: para que sean fieles testigos del amor de Cristo ante los demás. Roguemos al Señor.

3.    Por los cristianos: para que sepamos responder a las necesidades de los enfermos, de los marginados, de los desempleados y abandonados.  Roguemos al Señor.

4.    Por nosotros mismos: para que nuestras vidas se vayan transformando en testimonio transparente del amor de Dios. Roguemos al Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 385)

Gracias, Padre, porque Jesús devolvió a su fuente original

el amor entre hombre y mujer, el matrimonio y la familia,

liberándolos del pesado lastre del egoísmo que los desintegra

y dignificando al mismo tiempo la figura de la mujer.

Tú estableciste la complementariedad de los dos sexos,

y no quieres que separe el hombre lo que tú uniste para siempre,

tú que eres la fuente del amor verdadero y al él nos llamas,

enseña a los jóvenes y adultos a crecer en el amor cristiano,

que refleja en el matrimonio el de Cristo a su Iglesia.

A aquellos y a los que llamas a la virginidad por el reino

de Dios ayúdales a vivir con gozo la fidelidad de cada día.

Amén.

Formato para Imprimr

Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez, C.Ss.R.
Temas de mucho interés:

Una meditación para cada día del mes  http://www.scalando.com/meditaciones/2006/octubre.htm

Moniciones para la Misa diaria: con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Homilía para el domingo: http://www.scalando.com/palabra/cicloB/ordinario/domingo27.htm

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Misioneros Redentoristas
scalando@scalando.com

"Dando la Vida por la Abundante Redención"

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

Publicado por monicion el 4 de Octubre, 2006, 13:39 Comentarios 21 | Comentar | Referencias (0)

Homilía para el XXVII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

 

En Camino: homilía para la Misa

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

Autor: Neptalí Díaz Villán CSsR.                                 Fuente: www.scalando.com

Guayama, Puerto Rico
8 de octubre de 2006
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Santos

 
 

Beatos

Mártires

Noticias C.Ss.R.

Liturgia

   
   
   
FAMILIAR
JUVENIL
VOCACIONAL
PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL REDENTORISTA
MADRES REDENTORISTAS
OBLATAS
C.Ss.R (ROMA)
C.Ss.R (MUNDO)

TESTIMONIOS

Boletín Vocacional

Casa San Juan Neumann

Direcciones electrónicas de los Redentoristas de la Provincia

Páginas de la Congregación en el mundo

¡Hola!  Espero se encuentre bie.
"Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro" (2 Tim 1, 2)

Las lecturas del XXVI Domingo del Tiempo Ordinario

AMOR CREADOR

No podemos encontrar en el Génesis teorías sobre el origen de las especies y la aparición del ser humano sobre la tierra. No es un libro científico, ni una narración periodística de los acontecimientos. Es una narración mitológica, propia de su tiempo y de su espacio, que nos deja ver la bajeza y la grandeza, los peligros y las posibilidades, el barro y el espíritu que habitan en todo ser humano. No pretende decir la última palabra sobre cómo aparecieron los seres humanos, sino proponer cómo vivir plenamente como tales, a nivel personal, familiar y comunitario.

Ya desde tiempos antiguos existía la costumbre de echarle la culpa a Dios sobre los males que vejan al ser humano. ¿Por qué se sufre, por qué hay personas dominantes y hay dominadas, por qué los desastres naturales, por qué el engaño, la guerra, la destrucción…?

Dentro del marco histórico de la edad antigua, se decía: “Dios, o los dioses, lo quisieron así”. “Es voluntad de Dios”. “Es una prueba de Dios”. “Es un castigo de los dioses por la desobediencia a sus leyes…” A lo que no se tenía respuesta, se decía que provenía de los dioses.

El Génesis “libra” a Dios de toda responsabilidad acerca del mal que hay en el mundo y lo presenta como principio creador de todo lo bueno: “Y vio Dios que todo lo que había hecho era bueno” (Gen 1,25b).

El texto que hoy leemos quiere responder a preguntas tales como: ¿por qué hay matrimonios infelices? ¿Por qué muchas veces se unen diciendo que se aman y luego se separan diciendo que no se soportan? ¿Por qué un día se desean, se extrañan, se buscan, se acarician, hacen de los cuerpos lugar de encuentro, y beben su vino hasta embriagarse, y otro día se detestan, se maltratan, se destruyen? ¿Por qué hay hombres que someten a sus mujeres? ¿Por qué hay mujeres que utilizan a sus maridos?

El Génesis dice que los desequilibrios sociales, así como la desigualdad entre el varón y la mujer, son responsabilidad de ambos debido al rompimiento con el amor original querido por Dios. Los dos rompen el equilibrio cuando se dejan dominar por su natural deseo de poder. Cuando se dejan conducir más por el barro que hay en ellos que por el espíritu con que Dios los ha insuflado.

La persona humana no nace terminada, es un ser en proyección. A partir de lo natural dado, tiene la responsabilidad de construirse teniendo en cuenta el molde que Dios ha puesto: su imagen y semejanza. Puede erigirse con el modelo divino y ser misericordioso como él es misericordioso, santo, como él es santo, o rebajarse al nivel de las bestias. Puede dejar que el Espíritu de Dios habite en él y lo capacite para amar, servir, comunicar vida y ser feliz, o dejarse arrastrar por la codicia, el egoísmo o el odio, y actuar de la manera más vulgar y rastrera.

A los fariseos no les interesaba el mensaje de Jesús. No querían escuchar su enseñanza para tratar mejor a sus mujeres y para construir un matrimonio feliz. Su intención era probarlo, acorralarlo, hacerlo caer o ridiculizarlo. “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?”, le preguntaron. La pregunta fue formulada desde una óptica machista y legalista. Si vamos a la ley, descubriremos que sí lo permitía: “Si un hombre toma una mujer, y después de haber cohabitado con ella, viniere a ser mal vista de él por algún vicio notable, hará una escritura de repudio, y la pondrá en mano de la mujer, y la despedirá de su casa” (Dt 24,1).

El divorcio era una costumbre muy difundida en el mundo judío y grecorromano. Una mujer que ya no le gustara a su marido porque dejara quemar el pan o las lentejas, porque había perdido su belleza debido a múltiples alumbramientos, o porque hiciera algo que molestara a “su señor”, él podía darle tranquilamente el acta de divorcio y “te vi”, “adiós”, “muchas gracias…” Había mujeres que después de haber servido al marido durante muchos años, casi como esclavas, de un momento a otro recibían un acta de divorcio y “que te vaya bien”. Pero ¿qué pasaba si la mujer quería divorciarse porque era maltratada? ¡Pues de malas, a aguantar se dijo! ¡Así de sencillas eran las cosas!

¿Cuál fue la actitud de Jesús? Él mostró una relación muy amplia y libre no sólo con las tradiciones e instituciones de su pueblo, sino también con la Ley de Moisés, que era lo más sagrado e incuestionable. A la ley nadie se atrevía a cuestionarla, pero cada maestro la interpretaba según su acomodo o su tendencia político-religiosa.

Sobre este tema todos los maestros estaban de acuerdo en que había divorcio únicamente cuando el hombre así lo determinara. No había acuerdo en cuanto al por qué, cuándo y cómo; el hombre tomaba esa determinación. 

Obviamente Jesús no podía callar ante esa injusticia. Se trataba de una ley injusta que satisfacía los anhelos egoístas de los varones y justificaba la dominación sobre las mujeres. Pero para remediar la situación no propuso el desquite ni la posibilidad de separarse cuando cualquiera de los dos así lo quisiera.

Empezó por descubrir las limitaciones de la ley mosaica que debía ser provisional y no absoluta. Lo hizo de una manera muy delicada con los sentimientos religiosos. Dijo que Moisés había dado esa ley debido a la dureza de corazón del pueblo. Una manera muy respetuosa de decir: “Yo no estoy de acuerdo”. No se limitó a afirmar si se podía o no se podía aprobar el divorcio desde la ley. No promulgó leyes nuevas. Más importante que decir si era lícito o no era lícito, propuso fundar la unión matrimonial en el amor creador de Dios.

En el Génesis tenemos dos relatos de la creación. Uno elaborado por la escuela Yavista (Gen 1-2,4ª) identificado con la letra “J” y el otro elaborado por la escuela Sacerdotal (Gen 2,4bs), identificado con la letra “P”. La escuela “P” (1 lect) presenta la mujer como una ayuda y compañía para el varón, mientras que la escuela “J”, pone su énfasis en la igualdad de géneros. Según la escuela “J”, como los dos fueron creados a imagen de Dios, debían tener una relación igualitaria.

Jesús tomó los dos relatos y los fusionó para fundamentar su propuesta: “Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo hombre y mujer (Gen 1,27 - escuela “J”). Por eso, el esposo deja a su padre y a su madre y se une a su esposa, y los dos llegan a ser una solo carne” (Gen 2,24 - escuela “P”). La conclusión de Jesús fue: “Por consiguiente, lo que Dios unió no debe separarlo el hombre.” (Mc 10,9).

Con esto superó el legalismo rabínico y dejó sin piso la visión de la mujer como un patrimonio del varón o como un objeto que se podía utilizar y luego desechar. Los relatos de las escuelas “J” y “P” son complementarios, pues debe existir ayuda, pero no una ayuda sumisa y servil desde la mujer para el varón, sino una ayuda mutua en igualdad de condiciones. 

Esto no lo entendieron los discípulos que, cuando llegaron a la casa volvieron a preguntarle sobre lo mismo, y al acercársele los niños para que los bendijera, los reprendieron y trataron de impedirlo. Según la mentalidad de la época, un maestro no debía “perder su tiempo” con niños y con mujeres; éso le hacía perder credibilidad y autoridad. Pero a Jesús no le interesó la fama de maestro respetable, sino mostrar el amor de Dios, el único capaz de transformar el corazón humano y llevarlo a la plenitud de su vida. Por eso acogió con amor a todas las personas, de manera especial a quienes les negaban el derecho a vivir en dignidad. A quienes “no valían” para los ojos del mundo judío. Por eso puso como ejemplo a la viuda pobre (Lc 21,1ss), a la mujer sirofenicia (Mc 8,24ss), al centurión romano (Lc 7,1-10), a la mujer hemorroisa (Lc 8,43ss)... Por eso acogió y bendijo a los niños, y propuso la igualdad entre el varón y la mujer.

Con todo ésto no se busca hacer más pesada la cruz de una pareja cuyo matrimonio es inviable, diciéndole que si se separan están contra la voluntad de Dios. Y en el caso de que se separen, no podrán volver a unirse con otra persona porque estarán en pecado. No se trata de calificar con epítetos tales como: concubinos, amancebados, bígamos, adúlteros y pecadores a quienes habiéndose separado se hayan unido por segunda vez con otra persona.

Se trata de que cuando una pareja decida casarse, lo haga desde su libertad y madurez humana, y con la fuerza plenificante del amor creador de Dios. Que cuando esa pareja pase por momentos difíciles, como los pasamos todos los seres humanos, no tome el camino más fácil de separarse, sino que acudan a aquel que los ha unido, pues sólo con su ayuda podrán llevar a plenitud esa utopía. Si después de agotar todos los recursos para mejorar, la relación es inviable, no podemos decir que es voluntad de Dios que dos personas vivan juntas y se amarguen la vida. Ni tenemos el derecho a condenar en nombre de Dios a que alguien viva solo por haberse equivocado una vez.

El matrimonio no es un fin, es un medio que busca generar un espacio para que las personas realicen plenamente sus vidas, no para que las frustren. No podemos convertir los medios en fines absolutos. Lo único absoluto es Dios y su amor creador, que dinamiza nuestra historia y nos ayuda a descubrir cada día nuevos caminos para hacer que nuestra humanidad viva y sea feliz.

Estos textos nos ayudan a fundamentar el matrimonio indisoluble como ideal ético, tal como lo tenemos en la actual legislación eclesial. Pero más que eso es una invitación a volver al amor creador de Dios que nos capacita para dar sentido pleno a nuestro amor humano. Desde ahí podemos desplegar toda nuestra vida, incluyendo nuestras relaciones familiares.

Formato para imprimir

Moniciones y oraciones de los fieles

Preguntas y comentarios a Neptalí Díaz Villán CSsR. :neptalidv@yahoo.com
Temas de mucho interés:

Una meditación para cada día del mes http://www.scalando.com/meditaciones/2006/septiembre.htm

Moniciones para la Misa diaria: con la firme determinación de te guste este servicio, el cual entregamos en tu computadora

Noticias de los Misioneros Redentoristas: www.scalando.com/noticias.htm

Moniciones para el XXVI domingo

Grupos de interés: http://www.egrupos.net/grupo/scalando; http://www.egrupos.net/grupo/moniciones; http://blogs.vivito.net/blog/scalando463

Misioneros Redentoristas
scalando@scalando.com

"Dando la Vida por la Abundante Redención"

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

Publicado por monicion el 2 de Octubre, 2006, 18:26 Comentarios 56 | Comentar | Referencias (0)

 

 

Blog alojado en ZoomBlog.com